El asesinato de un paciente dentro del hospital de Suárez, en el norte del Cauca, provocó este lunes el anuncio de una renuncia masiva del personal sanitario y la suspensión temporal de los servicios de consulta externa y urgencias. Se trata de Javier Antonio Delgado Carabalí, quien recibía atención médica en la Empresa Social del Estado Norte 1 cuando, hacia las 11:10 de la mañana, sujetos armados ingresaron al centro asistencial, lo localizaron y le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte. El hecho, del que aún no se conocen móviles confirmados ni capturas, encendió las alarmas de las autoridades departamentales y municipales.
Horas antes del homicidio, el hospital ya había vivido otra situación crítica: los familiares de una persona que llegó sin signos vitales agredieron física y verbalmente a los trabajadores y causaron daños en equipos biomédicos y en el área de urgencias. Posteriormente, una ambulancia fue interceptada durante un traslado de urgencia vital, apenas diez minutos antes del ataque armado al centro asistencial. Este escenario de violencia llevó a la secretaria de Salud del Cauca, Carolina Camargo, a declarar que el hospital está totalmente cerrado y que el personal sanitario ha manifestado su intención de renunciar de manera masiva.
«El hospital se encuentra totalmente cerrado. No hay atención alguna. El personal sanitario ha manifestado una renuncia masiva. Esto es muy delicado para nosotros porque ningún hospital puede cerrar sus puertas».
Carolina Camargo, secretaria de Salud del Cauca
«Interrumpir las instalaciones de un hospital nos deja claro que no hay respeto por absolutamente nada», añadió la funcionaria, quien advirtió sobre la gravedad de la situación para la población del municipio y la región.
Violencia contra la misión médica en el Cauca
La Secretaría de Salud del Cauca reportó durante 2026 un total de 21 afectaciones a la misión médica, que incluyen agresiones al personal, daños a la infraestructura, interferencias en la atención y en los traslados de pacientes. Estos hechos ocurren a pesar de que la misión médica está protegida por el Derecho Internacional Humanitario, que establece la obligación de respetar y proteger a los heridos, al personal sanitario y a los establecimientos de salud en contextos de conflicto armado.
Ante la crisis, las autoridades departamentales y municipales activaron acciones para contener la situación, convocaron una mesa extraordinaria de misión médica y un consejo de seguridad. La Alcaldía de Suárez y la ESE Norte 1 condenaron el ataque, exigieron respeto a la misión médica y pidieron el esclarecimiento del crimen, mientras que la secretaria de Salud indicó que las gestiones apuntan a evitar un cierre prolongado del hospital.
Por ahora, el centro asistencial permanece sin atención y el personal sanitario condicionó el retorno a sus labores a la obtención de medidas concretas de protección. La comunidad de Suárez queda a la espera de que las autoridades den con los responsables del homicidio de Javier Antonio Delgado Carabalí y de que se restablezca cuanto antes un servicio de salud que hoy se encuentra paralizado por la violencia.










