En una vibrante jornada política en el Bulevar del Río de Cali, la excandidata vicepresidencial Aida Quilcué, dirigente del Pacto Histórico, salió en defensa del monumento a la resistencia conocido como Puerto Resistencia, rechazando de forma contundente la propuesta del presidente electo Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, quien ha planteado su demolición. La reacción de Quilcué se produjo durante una cita pública con el senador Iván Cepeda, en medio del intenso debate generado tras la oficialización de la presidencia de De la Espriella, quien asumirá el cargo el próximo 7 de agosto de 2026.
Quilcué, con un discurso cargado de emotividad, defendió el monumento como un símbolo de memoria y dignidad, en clara oposición a la visión del mandatario electo, que lo ha calificado como una “oda al terrorismo”. La dirigente advirtió sobre el peligro de desconocer el sacrificio de los manifestantes, especialmente de aquellos que conformaron la denominada “primera línea” durante el violento estallido social de 2021. En su intervención, Quilcué fue enfática al señalar la necesidad de educar a quienes buscan derribar estos espacios de memoria, argumentando que representan la vida y la lucha de muchos jóvenes que murieron, quedaron lisiados o fueron encarcelados. “Hay que enseñarle a la gente que quiere tumbar una memoria como esta, que esto es la suma de la vida, de la dignidad de tantos jóvenes que murieron, de tantos jóvenes que quedaron lisiados, de tantos jóvenes que quedaron también atrás de las rejas. Ese no es el país que queremos”, afirmó la excandidata, en un claro llamado a la reflexión.
Un mensaje contra el odio y la soberbia
El encuentro con simpatizantes del Pacto Histórico sirvió de escenario para que Quilcué lanzara un mensaje directo al presidente electo y su movimiento. La dirigente hizo un llamado a la cordura, instando a no permitir que la soberbia y el odio prevalezcan en el nuevo gobierno. “Por eso con Iván enviamos un mensaje: no queremos que la soberbia y el odio prevalezcan en ellos. Eso se puede ver en las calles. Si estamos en un país de democracia, un país donde la Constitución Política nos dice que somos libres, no entendemos por qué tienen que llenarse de odio con un pueblo que también lucha por la vida y la dignidad”, declaró Quilcué, en un intento por tender puentes de entendimiento en un ambiente político cada vez más polarizado.
“Al que quiera construir le doy la mano; al que insista en el caos, me le voy de frente como el tigre que soy”
Abelardo de la Espriella, presidente electo
La postura de De la Espriella, quien durante su campaña ya había manifestado que el monumento representa “el desorden y la ilegalidad”, se inscribe en una promesa más amplia de devolver la tranquilidad al Valle del Cauca. El mandatario electo ha anunciado que su gobierno priorizará acciones contundentes contra los cultivos ilícitos en Jamundí y la lucha frontal contra las bandas criminales que operan en la región. Sin embargo, sus declaraciones sobre Puerto Resistencia han reavivado las tensiones en torno a la memoria del estallido social de 2021, cuando las manifestaciones contra la reforma tributaria del entonces presidente Iván Duque sacudieron a Cali y dejaron una profunda huella en la ciudad, especialmente en el suroriente, donde se erige el monumento como símbolo de una lucha que, para muchos, aún no termina.












