La Alcaldía de Bogotá, liderada por el alcalde Carlos Fernando Galán y con la voz de la secretaria de Planeación, Úrsula Ablanque, ha condicionado su apoyo al proyecto RegioTram del Norte a la implementación de ajustes en el diseño que garanticen una mejor integración urbana, accesibilidad y articulación con los sistemas existentes de transporte como el Metro y TransMilenio. Esta exigencia surge en las últimas semanas, tras la aprobación del otrosí que destrabó la licitación del tren 100% eléctrico de 24,55 kilómetros en territorio bogotano, extendiéndose hasta la calle 24 y conectando con Chía, Cajicá y Zipaquirá. Las autoridades distritales demandan cruces peatonales y para ciclistas seguros, paisajismo adecuado, soluciones viales integrales e integración física, operativa y tarifaria con otros modos de transporte, todo ello para evitar la fragmentación urbana, el aislamiento de barrios y la degradación de zonas por las estructuras elevadas y cerramientos.
El RegioTram del Norte contempla 17 estaciones en total, de las cuales 11 se ubicarán en Bogotá, con una frecuencia de trenes cada seis minutos y una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. Sin embargo, el proyecto incluye preocupantes elementos como seis kilómetros de estructuras elevadas, 17 kilómetros de cerramientos de seguridad, 84 cruces a nivel cerrados, de los cuales se conservan 29 vehiculares y 10 peatonales, además de recorridos peatonales que pueden extenderse hasta dos kilómetros, equivalentes a 20 minutos de caminata. La Alcaldía está dispuesta a participar en mesas técnicas con la Gobernación de Cundinamarca y el Gobierno Nacional para resolver estos aspectos críticos, que podrían generar dificultades operativas y reducir la eficiencia del sistema si no se abordan adecuadamente.
Impacto de las estructuras elevadas y cerramientos
En barrios de Usaquén como San Antonio Norte, La Granja Norte y San José de Usaquén se prevé un impacto significativo por las cuatro intersecciones vehiculares sin soluciones integrales para peatones y ciclistas, junto con 11 pasos peatonales y cuatro puentes vehiculares asociados a las estaciones. Estos elementos, según las preocupaciones distritales, podrían aislar comunidades y degradar el tejido urbano si no se incorporan los ajustes propuestos.
«Debe haber un debate honesto, real y concreto sobre lo que está en los documentos, no sobre trenes imaginarios»
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
El financiamiento del proyecto asciende a más de 14 billones de pesos de la Nación, que cubre el 82%, con 3,2 billones de Cundinamarca y cerca de 2,3 billones de Bogotá, este último condicionado a las modificaciones. Se espera que el RegioTram movilice 187.000 pasajeros diarios, pero el reciente debate entre entidades distritales, nacionales y departamentales subraya la necesidad de priorizar la integración para maximizar sus beneficios regionales.












