Alianza Verde radica ley de honores para Navarro Wolff con busto en el Capitolio

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La bancada de Alianza Verde radicó en el Congreso de la República un proyecto de ley de honores para rendir homenaje a la trayectoria política de Antonio Navarro Wolff, fallecido el domingo 1 de noviembre. La iniciativa, anunciada por el senador Ariel Ávila el martes 3 de noviembre durante la jornada de exequias del dirigente, contempla tres componentes: una placa conmemorativa y un busto en el Capitolio Nacional, un homenaje en la ciudad de Pasto y la publicación de su archivo personal. El proyecto incluye reunir, organizar y publicar los discursos, escritos y documentos de su actividad pública.

La decisión fue adoptada por la bancada verde tras participar en los actos de despedida en el Parque Cementerio Jardines del Recuerdo de Bogotá. Según explicó Ávila, el proyecto no debería tener inconvenientes en su trámite legislativo. «Nosotros creemos que no va a tener ningún problema que esto se tramite en el Congreso de la República», afirmó el senador, quien también destacó el legado del exconstituyente: «Legado de paz y de constitución. Esa es la, el legado de Antonio Navarro, para resumirlo en dos palabras».

Un legado de paz y constitución

Navarro Wolff ocupó el segundo puesto en la estructura de mando del M-19 y, tras la desmovilización, participó en la creación de la Alianza Democrática M-19, organización que asumió después del asesinato de Carlos Pizarro. Integró la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 junto a Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa, y luego fue gobernador de Nariño, alcalde de Pasto y senador de la República. En sus últimos años presidió el partido Alianza Verde, del cual representaba, según Ávila, «el ala más progresista».

Durante las exequias, el padre Francisco De Roux, expresidente de la Comisión de la Verdad y negociador de los Acuerdos de Paz de 2016, lo recordó como «un hombre que evolucionó buscando la verdad, un hombre de conciliación». También tomó la palabra Alejandro Navarro, hijo del exdirigente, quien pidió perdón «a cualquier persona que sienta que las acciones de la vida de mi padre las hirieron de alguna u otra forma», y reconoció que «mi papá no fue perfecto, fue un gran hombre».

Una despedida entre exmilitantes y familiares

Las exequias fueron presididas por el padre Francisco De Roux y contaron con la presencia de familiares, amigos, figuras políticas y exmilitantes del M-19 que acompañaron el féretro. En ese marco, la exsenadora María José Pizarro recordó que Navarro le entregó personalmente el sombrero que había pertenecido a su padre, Carlos Pizarro, comandante del M-19 asesinado semanas después de la desmovilización. La última aparición pública del dirigente se produjo dos días antes de la segunda vuelta presidencial, en un acto de adhesión a Iván Cepeda; según Ávila, ya tenía la salud deteriorada y se recuperaba de un problema respiratorio.

El proyecto de ley de honores inicia ahora su trámite en el Congreso, en medio del reconocimiento unánime a un hombre que dedicó su vida a la paz y a la construcción de instituciones democráticas. La iniciativa, que no reporta montos de inversión ni costos, deberá surtir su debate en las comisiones respectivas antes de ser votada en plenarias.

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