Fenalco pide revisar impuestos que afectan tiendas de barrio en Manizales

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La Federación Nacional de Comerciantes Empresarios, Fenalco, le pidió al Gobierno de Abelardo de la Espriella revisar los llamados impuestos saludables incluidos en el proyecto de ley de rescate tributario que fue radicado en el Congreso, por considerar que afectan de manera directa a las tiendas de barrio y a los consumidores de menores ingresos. Así lo manifestó el presidente del gremio, Jaime Cabal, a través de un comunicado público, en el que también solicitó ajustes a otros gravámenes que golpean a los pequeños comercios, sin que hasta el momento se hayan detallado cuáles son.

El pronunciamiento de Fenalco se da en un momento en que el país enfrenta un déficit fiscal del 9% del Producto Interno Bruto y en el que el Gobierno busca recaudar 44 billones de pesos. No obstante, el gremio atribuye la crisis al manejo de la administración anterior, la de Gustavo Petro, señalando lo que considera un derroche y un elevado endeudamiento que habría llevado la deuda pública a niveles sin precedentes. Aun así, Fenalco respalda de forma parcial la iniciativa, valorando medidas como la eliminación de la exención del IVA a las plataformas chinas y la apertura de mesas de concertación con el presidente, el vicepresidente, el ministro de Hacienda y el ministro de Comercio.

Preocupación por las tiendas de barrio

El principal punto de controversia para el gremio son los impuestos saludables, asociados a productos de consumo cotidiano como la cerveza, que encarecen la canasta de los hogares y presionan los márgenes de los tenderos. Según Fenalco, en Colombia existen entre 450.000 y 500.000 tiendas de barrio, un canal que resulta clave para el abastecimiento de las clases populares y que hoy ve amenazada su sostenibilidad. Cabal fue enfático al referirse a este tema y aseguró que le sorprende que el llamado impuesto al tendero no haya sido eliminado, pese a que la organización ya lo había solicitado.

«El impuesto al tendero nos preocupa y nos sorprende que no haya sido eliminado, como lo había solicitado Fenalco. Creemos que tenemos que trabajar en ese sentido»

Jaime Cabal, presidente de Fenalco

El gremio destacó la buena voluntad del Gobierno para abrir esos espacios de diálogo, en los que espera proponer alternativas que no castiguen a las tiendas ni a los consumidores de menores ingresos. En esa línea, Fenalco insiste en que la solución a la crisis fiscal no puede recaer únicamente sobre los hombros de los más vulnerables y que se deben explorar otras fuentes de recaudo, como la eliminación de la exención de IVA a plataformas chinas, que podría aportar más de 1,8 billones de pesos.

Austeridad y lucha contra la corrupción

Más allá de los impuestos, el presidente de Fenalco enfatizó en la necesidad de un compromiso decidido con la austeridad, la eficiencia del gasto, la equidad tributaria y la transparencia en el manejo de los recursos públicos. En ese sentido, el gremio propone que la política de austeridad se extienda a todo el Estado, incluyendo al Congreso, la Rama Judicial, los organismos de control y la Jurisdicción Especial para la Paz. La propuesta contempla un ahorro de al menos el 20% en los presupuestos de funcionamiento y gasto a partir de 2027, durante los próximos cuatro años.

«El país necesita un compromiso decidido con la austeridad, la eficiencia del gasto, la equidad tributaria y la transparencia en el manejo de los recursos públicos»

Jaime Cabal, presidente de Fenalco

En su análisis, Fenalco también puso sobre la mesa el costo de la corrupción como un factor que agrava el déficit. Según Transparencia por Colombia, las pérdidas por corrupción entre 2016 y 2022 ascendieron a 21,28 billones de pesos, una cifra que, sumada a estimaciones históricas, se acercaría a los 50 billones de pesos. Para Cabal, todos los sectores deben hacer un esfuerzo en este momento crítico, aunque advierte que la carga no puede desconocer la realidad de los pequeños comerciantes. Mientras se define el trámite legislativo, el gremio espera que las mesas de concertación permitan ajustar el proyecto para que, sin descuidar el recaudo, se proteja el tejido comercial de los barrios y se evite que los impuestos saludables terminen golpeando a quienes menos tienen.

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