El miércoles 17 de junio de 2026, una figura envuelta en la polémica y el crimen irrumpió en el espacio digital para romper su silencio. Jefferson Andrade, conocido en el círculo de la investigación como alias “Cocoy”, difundió un video en la red social X, a través de la cuenta del medio regional Noticias Cúcuta 75, para desmentir de forma categórica su vinculación con el asesinato del periodista Cristian Herrera, ocurrido el 6 de junio en la ciudad de Cúcuta. Con el rostro parcialmente cubierto como una “medida legítima de autodefensa”, según sus propias palabras, el señalado se dirigió directamente al teniente coronel Fabio Ojeda, comandante del Departamento de Policía de Cúcuta (Mecuc), para solicitar protección policial urgente y denunciar que su vida y la de su núcleo familiar corren un riesgo inminente.
En su mensaje, que rápidamente se viralizó, Andrade se presentó formalmente y rechazó con vehemencia cualquier intento de fabricar un “falso positivo” en su contra. “De manera categórica, desmiento y rechazo cualquier señalamiento o intento de vinculación con la fabricación de un falso positivo”, afirmó, aludiendo directamente a la información publicada por El Tiempo que lo ubicaba como un presunto sicario oculto en Cali, Valle del Cauca. El padre del señalado, Edmundo Andrade Ñáñez, fue asesinado precisamente un día antes de la publicación del video, el 16 de junio, un hecho que “Cocoy” interpreta como una amenaza directa y una presión para que acepte una culpabilidad que, asegura, no le corresponde.
Un homicidio que agita la controversia
El contexto del caso es complejo y se ha visto salpicado por la violencia. El asesinato del periodista Cristian Herrera mantiene en vilo a la ciudad de Cúcuta, donde ya se han registrado tres capturas, entre ellas la de alias “Demonio”, señalado como el presunto autor material del crimen. Sin embargo, la sombra de la duda cayó sobre Jefferson Andrade cuando el informe del diario capitalino lo mencionó como otro posible implicado, un señalamiento que él niega rotundamente. En su defensa, Andrade argumentó que “el hecho de poseer un pasado personal o de tener un parentesco con una persona señalada por hechos delictivos no me convierte en responsable ni justifica que se me quiera incriminar para sacar pecho ante la opinión pública”. Asegura haberse desplazado a Cali para rehacer su vida y no para huir de la justicia, una versión que contrasta con la narrativa de la investigación en curso.
“Mi nombre es Jefferson Andrade, conocido en mi entorno familiar y afecto como Cocoy. Me dirijo a ustedes con el propósito de elevar una denuncia formal y al señor coronel Ojeda, adscrito a la Metropolitana de Cúcuta, solicitar medidas urgentes de protección ante los graves hechos que ponen en riesgo inminente mi vida y la de mi núcleo familiar”
Jefferson Andrade, alias “Cocoy”
Con su denuncia pública, “Cocoy” busca desmarcarse de una investigación que, según él, intenta utilizarlo como un “resultado público artificioso” para desviar la atención. Mientras tanto, las autoridades judiciales continúan su labor para esclarecer el crimen del periodista, y la solicitud de protección elevada al coronel Ojeda queda ahora en el centro de un debate sobre la veracidad de las acusaciones y la seguridad de quien se presenta como un perseguido, no como un victimario.












