Una tensa jornada de devoluciones en el programa Yo Me Llamo terminó con la eliminación del imitador de Daddy Yankee, luego de que la jurado Amparo Grisales abandonara su silla en plena presentación del concursante y pidiera detener la actuación. Visiblemente inconforme con el desempeño vocal y coreográfico del participante, Grisales se levantó antes de que terminara la interpretación de la canción “Limbo” y preguntó: “¿No podemos parar esto?”. La reacción, que se volvió viral en redes sociales, evidenció la distancia entre el nivel mostrado por el imitador durante las audiciones y lo presentado ante el jurado.
El episodio ocurrió durante una de las jornadas de evaluación en las que los participantes reciben observaciones sobre su avance artístico. En ese contexto, el imitador de Daddy Yankee se presentó con canto y coreografía, pero según Grisales, la afinación y la puesta en escena quedaron por debajo de lo que se esperaba para esa etapa del concurso. La jurado cuestionó el desempeño vocal y consideró que el trabajo había sido insuficiente, lo que llevó a que el participante fuera eliminado tras presentar varios errores en su actuación.
Miradas divergentes del jurado
Mientras Amparo Grisales fue contundente en su crítica, el cantante Elder Dayán ofreció una perspectiva distinta. El también jurado destacó la dicción durante el chanteo como un elemento relevante dentro de la interpretación, aunque reconoció las observaciones sobre el tono vocal y la coreografía. Por su parte, el director musical César Escola también formó parte de la jornada de evaluaciones, aportando su mirada técnica sobre los recursos vocales y la similitud con el artista original. La cuenta oficial de Yo Me Llamo compartió posteriormente un fragmento en redes sociales resumiendo las posiciones de los jurados, lo que generó múltiples comentarios entre los espectadores.
“¿No podemos parar esto?”
Amparo Grisales, jurado del programa Yo Me Llamo
La salida del imitador de Daddy Yankee se suma a las eliminaciones que suelen ocurrir en las etapas de devoluciones, donde los concursantes deben demostrar no solo la imitación vocal sino también la presencia escénica y los movimientos característicos del artista original. En este caso, el participante, que había mostrado un nivel superior durante las audiciones, no logró sostener ese rendimiento en una presentación que incluyó coreografía, y su paso por el programa llegó a su fin tras la fuerte reacción de la jurado.










