Analista critica contradicción entre símbolo de paz y desobediencia civil en campaña de Cepeda

Compartir en redes sociales

El analista en comunicación política Ivonne Vargas, con 18 años de experiencia en estrategia de comunicación y manejo de crisis, señaló que la campaña del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico a la Presidencia en las elecciones de 2026, transitó de una estrategia inicialmente acertada a una crisis profunda, luego del uso tardío del símbolo conocido como “corazón coreano” y la posterior convocatoria a desobediencia civil pacífica tras su derrota electoral frente a Abelardo de la Espriella, quien resultó electo presidente con 12.960.166 votos frente a los 12.708.312 sufragios obtenidos por Cepeda, una diferencia de apenas 251.854 votos.

Según el análisis de Vargas, una de las grandes inconsistencias de la campaña de Cepeda fue la implementación del gesto del “corazón coreano”, un símbolo extranjero popular entre jóvenes y difundido en la cultura asiática, que se adoptó muy tarde en la contienda, limitando el alcance y el impacto del mensaje. “Es un símbolo que no es universal ni está estandarizado, la ciudadanía no lo entendió”, explicó la analista, quien contrastó esta estrategia con la del presidente electo De la Espriella, quien usó el apodo “El Tigre” y el lema “¡firmes por la patria!” con un saludo militar, mientras que Cepeda empleó el lema “me la juego por la vida”.

La contradicción del llamado a la desobediencia civil

Tras la oficialización de los resultados de la segunda vuelta, celebrada el 21 de junio de 2026, Cepeda y el presidente saliente Gustavo Petro se reunieron en la Casa de Nariño para definir la postura de la izquierda. En una rueda de prensa posterior, Cepeda advirtió que desconocería “pacíficamente” la autoridad de De la Espriella si no cumplía con cinco condiciones: renunciar a la nacionalidad estadounidense, aclarar vínculos con agencias de Estados Unidos, someterse a la soberanía colombiana, cesar la persecución judicial y no extraditar a Petro. Para Vargas, lo más paradójico de este mensaje es que Cepeda llama a la desobediencia civil argumentando que el presidente electo actúa en contra de la Constitución, pero dentro del mismo mensaje invita a sus seguidores a desobedecer esa misma Constitución, generando una inconsistencia que calificó como “una crisis” de comunicación.

“Lo más paradójico de su mensaje es que Cepeda llama a la desobediencia civil motivado en que el presidente electo actúa en contra de la Constitución. Pero, dentro de su mismo mensaje, Cepeda invita a sus seguidores a desobedecer esa misma Constitución.”

Ivonne Vargas, analista en estrategia de comunicación y manejo de crisis

Ivonne Vargas también señaló que, aunque la campaña de Cepeda tuvo aciertos iniciales, el presidente Gustavo Petro terminó impactándola negativamente con mensajes contradictorios y un lenguaje incendiario. “El principal acierto de Gustavo Petro fue reconocer inicialmente el resultado del escrutinio, porque con eso envió un mensaje de calma, de fortalecimiento de la democracia y de un ejercicio de oposición dentro de la democracia”, destacó la analista, quien agregó que la izquierda en Colombia carece de una estrategia de comunicación clara, con canales inadecuados y un discurso que genera confusión entre los ciudadanos.

Sigue leyendo