Anla despeja obstáculo ambiental para ampliación de Autopista Norte en Bogotá

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En un avance significativo para una de las obras viales más esperadas de Bogotá, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) acreditó el cumplimiento de una de las condiciones ambientales exigidas para el proyecto Accesos Norte Fase II, despejando un obstáculo administrativo que mantenía en vilo la ampliación de la autopista Norte entre las calles 191 y 245. El director general de la entidad, Sergio Arturo Piñeros Botero, firmó la Resolución 002188 el 14 de agosto de 2026, verificando que se ha dado cabal cumplimiento al literal b del numeral 6 del artículo tercero de la Resolución 29 de 2026, con la cual se otorgó la licencia ambiental del megaproyecto el pasado 7 de enero.

La decisión de la Anla allana el camino para la ejecución de una inversión de 1,8 billones de pesos, que transformará por completo el corredor vial más congestionado del norte de la capital. Las obras contemplan la ampliación de los actuales seis carriles a doce, incluyendo un carril exclusivo para el sistema TransMilenio, a lo largo de 5,8 kilómetros. Además, se modernizarán las estructuras de drenaje con box culvert que pasarán de dimensiones de 2,8 por 2 metros a estructuras de hasta 10 por 4,4 metros, mejorando la capacidad hidráulica de la zona.

Condiciones ambientales y sociales del proyecto

El proyecto, adjudicado originalmente en 2022 pero retrasado por la falta de la licencia ambiental, busca responder a la crítica congestión que padecen a diario miles de usuarios de la autopista Norte y la Sabana de Bogotá. La licencia otorgada en enero de este año impuso rigurosas exigencias, entre ellas la protección de los humedales Torca-Guaymaral, la implementación de infraestructura verde y medidas de conectividad ecológica e hidráulica. La reciente acreditación de la condición corresponde a uno de estos requisitos previos al inicio de la construcción.

Además de la ampliación de calzadas, el proyecto incluye la construcción de puentes peatonales, retornos a desnivel y mejoras en la conexión con la carrera Séptima, así como adecuaciones urbanísticas y ambientales en todo el corredor. Durante la ejecución de las obras, se mantendrán tres carriles por sentido en cada costado y se implementarán planes de manejo de tránsito para minimizar las afectaciones a los usuarios. La comunicación oficial de esta decisión fue dirigida a la Procuraduría Delegada, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Secretaría Distrital de Ambiente, la Alcaldía de Bogotá, el Ministerio de Ambiente, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el Centro de Innovación La Baronesa, que participó como tercero interviniente en el proceso. Con este paso, el proyecto avanza hacia una fase constructiva que promete cambiar la movilidad del norte de la capital.

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