La Agencia Nacional de Tierras (ANT) se encuentra bajo la lupa de la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República por autorizar anticipos por 14.339 millones de pesos en la compra de cuatro haciendas en Puerto Gaitán, pese a que estudios técnicos de la propia entidad ya habían advertido sobre restricciones ambientales, agronómicas y territoriales que impedían destinar esos predios a la reforma agraria campesina. Las promesas de compraventa de las haciendas Visalia, El Paraíso, La Porfía y La Juliana se firmaron entre noviembre y diciembre de 2023, durante la administración anterior, y los anticipos, que representan entre el 30% y el 50% del valor de cada inmueble, fueron girados en enero de 2024. El compromiso total de la ANT supera los 36.000 millones de pesos, de los cuales ya se han desembolsado 14.339 millones: más de 8.139 millones para Visalia, 2.906 millones para El Paraíso, 1.759 millones para La Porfía y 1.534 millones para La Juliana.
El director de la ANT, Felipe Harman, quien asumió el cargo después de que se realizaran estas operaciones, confirmó a la revista Cambio que los predios presentan “graves limitaciones para el desarrollo de actividades agrícolas sostenibles”. Según los estudios técnicos, los terrenos tienen alta acidez de suelos, baja fertilidad natural y limitaciones físicas que los hacen inviables para la reforma agraria. Además, se detectaron superposiciones con resguardos indígenas, afectaciones por el humedal Alto Vichada y restricciones relacionadas con la Unidad Agrícola Familiar. Pese a estas advertencias, la entidad continuó las negociaciones y modificó condiciones contractuales, autorizando los anticipos sin tener garantías de que los predios pudieran ser incorporados al Fondo de Tierras.
Investigación en curso y recursos en riesgo
Ante el escándalo, Harman ordenó una revisión integral de los procesos de adquisición al llegar a la dirección y creó el Comité de Casos Críticos. Durante su administración, la ANT ha presentado unas 15 denuncias ante autoridades por posibles hechos que afectan el patrimonio público. En el caso de los cuatro predios de Puerto Gaitán, un memorando del 6 de febrero de 2025, firmado por la entonces directora de Acceso a Tierras, Deisy Lizeth Gómez, ya planteaba la preocupación por “la suerte de los recursos ya invertidos por parte de la entidad”. Ese mismo documento contempló la posibilidad de destinar los predios a sujetos étnicos o a una entrega compartida con campesinos, “de acuerdo con las fracciones viables agronómicamente”. Sin embargo, hasta la fecha, ninguno de los cuatro terrenos ha podido ser incorporado al Fondo de Tierras debido a las observaciones técnicas.
“Ellos no han pagado el ciento por ciento del valor del predio y por eso, los vendedores han entregado los predios y no tienen por qué hacerlo. Y hay unos perjuicios para los vendedores porque no es culpa de ellos que la Agencia Nacional de Tierras haya hecho una visita técnica que salió que no era viable y que aun así continuaran con la compra de los predios. Los vendedores también fueron engañados”.
Fuente cercana al proceso, citada por la revista Cambio
La situación jurídica de los predios es compleja. En La Porfía y La Juliana ya aparecen inscritas escrituras de compraventa a favor de la ANT desde mayo de 2024, mientras que en Visalia y El Paraíso el segundo pago quedó condicionado al recibo definitivo de los predios. Un memorando del 29 de enero de 2025 indica que La Porfía y La Juliana fueron convocadas a conciliación extrajudicial para definir el futuro de las operaciones. La Procuraduría, por su parte, ha cuestionado la falta de una metodología uniforme para conciliar los sistemas de información de la ANT, y la Contraloría advirtió sobre los riesgos de realizar compras con recursos comprometidos sin asegurar la consolidación de los negocios. Mientras los organismos de control avanzan en las investigaciones por posible detrimento patrimonial, el destino de los 14.339 millones de pesos girados como anticipo y de las cuatro haciendas de Puerto Gaitán sigue siendo incierto.












