El expiloto colombiano Juan Pablo Montoya, hoy analista de F1 TV, reclamó sanciones internas en Ferrari tras el incidente protagonizado por Charles Leclerc y Lewis Hamilton en la primera vuelta del Gran Premio de México, una refriega entre compañeros de equipo que le abrió la puerta a Max Verstappen para llevarse la victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez. La jornada del 1 de noviembre de 2026 quedará grabada por dos razones opuestas: el desorden táctico de la escudería de Maranello y la consagración del italiano Kimi Antonelli como campeón mundial de Fórmula 1 a los 20 años y 68 días, el más joven de la historia de la categoría.
Todo ocurrió en los primeros giros. Hamilton partió desde la pole position y Leclerc, su compañero, intentó arrebatarle la punta con una maniobra agresiva en la que ambos se pasaron de frenada y no completaron la curva. El monegasco conservó la primera posición, pero la dirección de carrera le impuso después una penalización de cinco segundos que terminó condicionando su carrera. Verstappen, atento al forcejeo entre los dos Ferrari, aprovechó el hueco para ganar una posición y, más tarde, Red Bull ejecutó una estrategia que superó a Leclerc en la parada en boxes. El neerlandés cruzó la meta primero, seguido de Antonelli y de Hamilton, mientras Leclerc debía conformarse con el cuarto puesto por delante de Norris, Russell, Piastri, Colapinto, Lawson y Gasly.
Montoya: «Deberían haber ganado hoy»
La lectura de Montoya fue demoledora. El colombiano consideró que la actitud de los dos pilotos de Ferrari responde a la tensión interna por consolidarse como referencia del equipo y advirtió que ese pulso les está costando resultados. A su juicio, el ritmo del monoplaza italiano alcanzaba para pelear por el triunfo, tal como había demostrado la escudería en las últimas fechas con las mejoras introducidas en el auto, y la pelea fratricida desperdició esa ventaja.
«Tienen que tener conversaciones adecuadas y tiene que haber sanciones»
Juan Pablo Montoya, expiloto y analista de F1 TV
El expiloto insistió en que la escudería debe dejar claro que existen consecuencias para sus pilotos, porque el costo deportivo fue enorme. «Necesitan saber que habrá consecuencias por lo que están haciendo, porque deberían haber ganado hoy», sostuvo Montoya, quien además describió el origen del problema: «Y en esa desesperación, realmente se están perjudicando el uno al otro». Sobre la jugada concreta que cambió el desenlace, fue igual de directo: «No se dieron cuenta de que, al hacerlo, le regalaron una victoria a Max».
El director de Ferrari, Fred Vasseur, compartió la frustración aunque con un tono de desconcierto mayor. «Todavía no entiendo cómo podemos perder esta carrera», afirmó el francés, que también cuestionó la falta de respeto hacia la marca y hacia los trabajadores de la fábrica que trabajan día y noche en el desarrollo del monoplaza. Vasseur anunció que abordará el asunto puertas adentro: «Tendré una conversación con mis chicos». Hamilton, por su parte, dejó claro el diagnóstico sobre el potencial del auto: Ferrari tenía «claramente el coche» para el primer y segundo puesto. Leclerc aceptó que la sanción fue merecida, reconoció que ninguno de los dos completó la curva, explicó que consultó con el equipo antes de mantener la posición y anticipó que hablaría con su compañero.
Antonelli, campeón más joven de la historia
Mientras Ferrari se consumía en su propia disputa, Antonelli firmó una página dorada para el automovilismo italiano. El piloto de Mercedes necesitaba terminar al menos noveno para asegurar el título, o bien que la victoria no fuera de su compañero George Russell ni de Hamilton, y lo consiguió con un segundo puesto que puso fin a 73 años de espera: desde que Alberto Ascari ganara sus dos títulos consecutivos en 1952 y 1953 con Ferrari, ningún italiano había vuelto a coronarse campeón del mundo. El joven superó el récord de precocidad que Sebastián Vettel había establecido en 2010 con 23 años y 134 días, y también dejó atrás a Hamilton, Alonso y Verstappen. Aseguró el cetro con cuatro carreras todavía por disputarse.
Su temporada fue de una regularidad asombrosa. Encadenó cinco victorias consecutivas entre el segundo y el sexto Gran Premio, en China, Japón, Miami, Canadá y Mónaco, y en las trece carreras posteriores sumó cuatro triunfos más, diez podios y apenas dos carreras sin puntos. Ganó además en Bélgica, Italia, España y Estados Unidos; fue segundo en Australia, Países Bajos y Bahréin; tercero en Austria, Hungría, Singapur y México; quinto en Azerbaiyán; decimoquinto en Gran Bretaña y abandonó en Barcelona. La carrera mexicana estuvo detenida durante treinta minutos por el accidente de Valtteri Bottas, quien sufrió una falla en la suspensión de su Cadillac y chocó contra una barrera de seguridad. También abandonaron Fernando Alonso y Lance Stroll en los primeros giros, ambos de Aston Martin, y Arvid Lindblad tras un toque con Oscar Piastri.
«Gracias a todos. Lo hicimos. No estaría acá sin Mercedes, sin mi familia. Es un momento que vivirá por siempre. Ha sido una temporada increíble»
Kimi Antonelli, campeón mundial de Fórmula 1
El resultado dejó además otros detalles en la tabla: Sergio «Checo» Pérez terminó decimoséptimo, último entre los que completaron la prueba, en una primera temporada de Cadillac que todavía no suma puntos. La próxima cita del calendario es el Gran Premio de São Paulo, donde Ferrari deberá demostrar si las conversaciones que anunció Vasseur sirven para ordenar a dos pilotos que, por ahora, se restan más de lo que se suman.










