En un hecho que conmociona al Valle del Cauca, tres miembros de una misma familia perdieron la vida el martes 5 de mayo de 2026 en el predio La Regina, ubicado en la vereda Los Planes, zona rural de Yotoco y administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE). Las víctimas fueron identificadas como Fernando Torres, de 55 años, Germán, de 39 años, y Sandra, de 38 años, quienes presuntamente pertenecían al mismo núcleo familiar, con dos de ellos siendo pareja. Fueron interceptados y atacados brutalmente por desconocidos armados con armas de fuego y cuchillos, en lo que clasifica como una masacre que eleva a 51 el conteo de este tipo de eventos en Colombia durante 2026, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).
El ataque ocurrió en un contexto de tensiones por disputas territoriales entre grupos armados ilegales y la ocupación irregular del predio por cerca de 500 familias, lo que agrava la situación de inseguridad en la región. Dos hombres y una mujer fueron las víctimas fatales, y hasta el momento las autoridades no han establecido los móviles precisos del crimen ni realizado capturas.
Investigaciones avanzan sin hipótesis oficiales
La Policía Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación se encuentran adelantando las pesquisas para identificar a los responsables, incluyendo el levantamiento de los cuerpos en la escena del crimen. El coronel Pedro Pablo Astaiza, subcomandante de Policía Valle, confirmó los detalles del ataque, destacando la brutalidad con la que actuaron los agresores mediante armas de fuego y blancas.
“La Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación adelantan las investigaciones para determinar los autores del hecho”
Policía Nacional, comunicado oficial
Este suceso se enmarca en la Alerta Temprana 013 emitida por la Defensoría del Pueblo en 2025 para Yotoco, debido a la presencia de disidencias de las Farc, como los frentes Yair Bermúdez y Adán Izquierdo, junto a bandas locales que imponen normas de facto en la zona. La masacre resalta la persistente violencia en áreas rurales disputadas, donde la ocupación irregular complica los esfuerzos por restaurar la seguridad y el orden.












