El asesinato del líder social Freiman Velásquez y sus escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) en Norte de Santander, un hecho reivindicado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), ha desencadenado un urgente pedido de garantías y diálogo por parte de la Unidad Nacional de Líderes Sociales. La organización exige una reunión inmediata con el director de la UNP para abordar las condiciones de seguridad de los protegidos y la implementación de nuevas herramientas tecnológicas sin previa socialización.
Freiman Velásquez, quien estaba bajo protección de la UNP debido a amenazas previas de grupos armados, fue asesinado junto a sus escoltas y otros acompañantes en la región de Norte de Santander. El ELN asumió la responsabilidad del ataque, generando una profunda indignación entre los sectores sociales y de derechos humanos. La Unidad Nacional de Líderes Sociales cuestiona cómo el grupo armado logró conocer la ubicación del líder, a pesar de las medidas de seguridad implementadas.
Exigencias de transparencia y garantías
La comunicación oficial de la Unidad Nacional de Líderes Sociales señala que el llamado surge tras múltiples espacios de conversación mantenidos en los últimos días con diversos actores: sindicatos del sector de protección, organizaciones sociales y de derechos humanos, periodistas, beneficiarios del Sistema Nacional de Protección, sectores jurídicos, liderazgos territoriales, actores institucionales y distintas fuerzas políticas y sociales. Todos comparten la necesidad urgente de abrir escenarios de diálogo, concertación y construcción conjunta alrededor de la discusión pública sobre las nuevas herramientas tecnológicas y mecanismos de control implementados o proyectados dentro de la UNP.
«La presente comunicación surge luego de diferentes espacios de conversación, análisis y articulación sostenidos durante los últimos días con sindicatos del sector de protección, organizaciones sociales y de derechos humanos, periodistas, beneficiarios del Sistema Nacional de Protección, sectores jurídicos, liderazgos territoriales, actores institucionales y distintos sectores políticos y sociales que hoy comparten la necesidad de abrir escenarios de diálogo, concertación y construcción conjunta alrededor de la actual discusión pública relacionada con las nuevas herramientas tecnológicas y mecanismos de control implementados o proyectados dentro de la Unidad Nacional de Protección.»
Unidad Nacional de Líderes Sociales
La organización exige que no existan «barreras políticas» ni «banderas políticas» en la discusión sobre la seguridad de los protegidos, subrayando que la vida de los líderes sociales no puede ser objeto de disputas partidistas. El gremio desconoce cómo el grupo armado supo la ubicación de Velásquez, lo que refuerza la necesidad de que las nuevas estrategias y software de la UNP sean presentados previamente a los beneficiarios. Se trata de un reclamo de transparencia y control social sobre los mecanismos que deben proteger a quienes están en riesgo.
La Unidad Nacional de Líderes Sociales ha solicitado comunicaciones «urgentes» con el director de la UNP para establecer un cronograma de reuniones que permita revisar los protocolos de seguridad y garantizar que no se vulneren los derechos de las personas protegidas. El asesinato de Freiman Velásquez y sus escoltas se suma a una larga lista de crímenes contra líderes sociales en Colombia, evidenciando la fragilidad del sistema de protección y la urgencia de medidas efectivas. La comunidad nacional e internacional sigue de cerca este caso, mientras las organizaciones sociales insisten en que el diálogo con la UNP es un paso ineludible para evitar más tragedias.












