En un emotivo encuentro durante el Mundial 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sorprendió a la cantante colombiana Shakira con un balón oficial del torneo autografiado y una placa de reconocimiento. El hecho ocurrió el jueves 9 de julio en Boston, Estados Unidos, en el marco del partido entre Francia y Marruecos, que terminó con victoria francesa 2-0. Shakira, intérprete de la canción oficial del Mundial, «Dai Dai», junto al nigeriano Burna Boy, asistió al estadio acompañada de sus hijos Milan y Sasha.
Infantino publicó en su cuenta de Instagram un video del encuentro, donde se ve a la barranquillera recibir los obsequios. El balón, firmado por el directivo, llevaba una dedicatoria «a toda la familia Mebarak», mientras que la placa conmemorativa incluye los logos de las 48 selecciones participantes en esta edición del Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. El presidente de la FIFA destacó el vínculo entre la música y el fútbol, dos pasiones que Shakira ha logrado unir a lo largo de su carrera.
Reconocimiento a una voz global
La cantante colombiana, que ya había interpretado la canción oficial del Mundial de Sudáfrica 2010 con «Waka Waka (This Time for Africa)», vuelve a ser la voz de una Copa del Mundo. En esta ocasión, «Dai Dai» ha sido el himno oficial de la edición 2026, y su presencia en los estadios ha sido habitual durante el torneo. El gesto de Infantino busca resaltar no solo su talento artístico, sino también su capacidad para conectar a las personas a través de la música y el deporte.
«Siempre es un placer estar en tu compañía – ¡siempre has jugado un papel clave en unir a la gente a través del poder colectivo de la música y el fútbol!»
Gianni Infantino, presidente de la FIFA
El encuentro entre Infantino y Shakira se suma a una serie de momentos destacados del Mundial 2026, que ha reunido a figuras del deporte, la música y la cultura en las gradas de los estadios de Norteamérica. Para la artista colombiana, este reconocimiento llega en un año especialmente significativo, en el que no solo ha sido la voz oficial del torneo, sino que también ha sido testigo de primera línea de la pasión futbolera junto a sus hijos. La placa con los 48 escudos simboliza la diversidad de naciones que compiten por el título, mientras el balón autografiado queda como un recuerdo personal de su vínculo con la máxima cita del fútbol mundial.












