En medio de la crisis fiscal que enfrenta el país y que el Gobierno busca corregir a través del Presupuesto General de la Nación de 2027, Asofondos reiteró su disposición a continuar financiando al Estado colombiano mediante la inversión en deuda pública. Así lo comunicó el gremio que representa a los fondos de pensiones, revelando que mantendrá su estrategia de destinar más del 30% de los $570 billones que administra en ahorros de largo plazo de los trabajadores colombianos a títulos públicos. La decisión se da en un contexto de severos desbalances fiscales, donde el proyecto del PGN de 2027 presenta una sobreestimación de ingresos por $40 billones y una subestimación de gastos que alcanza los $50 billones, incluyendo $20 billones menos en el cálculo del pago de intereses.
El presidente de Asofondos, Andrés Velasco, fue contundente al señalar que la solución al problema fiscal empieza por sincerar las cuentas, en una valoración que acompañó el ajuste inicial propuesto por el Ejecutivo. La discusión se desarrolla en el marco del Congreso de la República, donde el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, intervino el 1 de septiembre de 2026 para advertir sobre el panorama crítico. El funcionario calificó el escenario fiscal como «particularmente crítico» y alertó que el balance primario refleja un deterioro muy significativo de las cuentas públicas. Gómez Martínez fue explícito al advertir que, si no se adoptan medidas urgentes, el nivel de deuda podría volverse insostenible y llevar al país a una crisis de pago, desencadenando una devaluación acelerada de la moneda, acompañada por un freno brusco del crecimiento económico y una recesión.
El ajuste propuesto y la inflexibilidad del gasto
Ante este panorama, el Gobierno propone un ajuste del gasto sin intereses cercano a los $20 billones, con el objetivo de reducir en un 2,2% del PIB el déficit primario previsto para 2027. No obstante, Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, advirtió durante el debate que la estabilidad macroeconómica solamente estará garantizada si el proceso de ajuste fiscal continúa y se profundiza durante varios años. El déficit total proyectado para 2027 alcanza el 7,2% del PIB, una cifra que resulta incompatible con la regla fiscal que entraría en vigor en 2028, y que obliga a plantear un nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo para detallar las metas de ajuste. Tras la corrección, el déficit primario se ubicaría en 2,3% del PIB.
«Si no se adoptan medidas urgentes, el nivel de deuda podría volverse insostenible y llevar al país a una crisis de pago»
Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda
Uno de los grandes desafíos que enfrenta el Ejecutivo en esta coyuntura es la rigidez del presupuesto de inversión, que se encuentra en niveles mínimos e históricos. Julián Buitrago Arango, director del Departamento Nacional de Planeación, reveló que el 84% del presupuesto de inversión es totalmente inflexible, lo que deja apenas un espacio de $14 billones para decisiones discrecionales del Ejecutivo en materia de inversión. El Gobierno considera que el PGN de 2027 es apenas el primer paso de un proceso más amplio de ajuste, mientras los fondos privados, a través de Asofondos, ratifican su rol como financistas del Estado, manteniendo sus inversiones en títulos de deuda pública como un pilar para la estabilidad del sistema.
«La solución del problema fiscal empieza por sincerar las cuentas»
Asofondos










