En un ataque que mantuvo en vilo a toda una comunidad por más de una hora y media, la estación de Policía de El Tambo, en el departamento del Cauca, fue blanco de un ataque con drones y lanzamiento de artefactos explosivos la mañana del miércoles 26 de agosto. Hacia las 6:20 a.m., entre cuatro y cinco drones sobrevolaron el casco urbano del municipio para lanzar al menos 21 artefactos explosivos contra la sede policial, en un operativo que las autoridades atribuyen a las disidencias de las Farc, específicamente a las estructuras Carlos Patiño y Jaime Martínez. El ataque, sin embargo, no se limitó al perímetro de la estación, pues los explosivos causaron graves daños colaterales en templos religiosos y varias viviendas aledañas.
Pese a la intensidad del ataque, que se prolongó hasta cerca de las 8 de la mañana, las autoridades reportaron con alivio que no se registraron personas heridas ni fallecidas. El coronel Gerson Bedoya, comandante de la Policía Cauca, confirmó que los uniformados activaron el Plan Defensa y se atrincheraron en el búnker de la estación, mientras se solicitaba apoyo del Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana para contener la agresión. Por su parte, el alcalde José David Montenegro ordenó el cierre temporal de la administración pública municipal y se suspendieron las clases en todas las instituciones educativas, mientras los comerciantes, estudiantes y habitantes buscaban refugio en viviendas y locales comerciales, y los menores que se dirigían a las escuelas retornaron a sus hogares.
Entre las estructuras más afectadas por el ataque se encuentran dos templos de gran importancia para la comunidad. El teatro parroquial San Isidro Labrador sufrió daños significativos en su techo, bancas y zonas cercanas al altar debido a la metralla y los fragmentos de las explosiones, aunque afortunadamente no se reportaron heridos en el recinto. La situación es aún más crítica para la parroquia Jesús Nazareno, que ya presentaba graves afectaciones estructurales como consecuencia del terremoto registrado el pasado 10 de agosto. Las explosiones del miércoles agravaron su estado, dejando el templo en una condición de vulnerabilidad aún mayor. Residentes de viviendas próximas al epicentro del ataque también reportaron daños en los techos de sus hogares.
Este ataque se produce en medio de una intensa disputa territorial entre las estructuras Carlos Patiño y Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, que buscan controlar los corredores estratégicos de la región y han intensificado sus acciones armadas en áreas urbanas. La Defensoría del Pueblo mantiene una alerta temprana activa sobre El Tambo, advirtiendo del riesgo para la población civil. Tras los hechos, tanto las autoridades locales como los responsables de los templos afectados iniciaron las inspecciones técnicas necesarias para determinar el alcance total de las afectaciones estructurales y evaluar los daños patrimoniales causados por este nuevo episodio de violencia que sacude al Cauca.










