En un hecho sin precedentes en la región, tres militares murieron durante un ataque con drones cargados de explosivos contra el Cantón Militar de Santa Rosa, en el sur de Bolívar, ocurrido el 7 de noviembre de 2026. Las víctimas fueron identificadas como el soldado profesional Jairo Lince Carvajal y los soldados Dilan Andrés Lozano León y Álvaro Pushaina, todos miembros del Ejército Nacional de Colombia. El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció de inmediato, calificando el atentado como una muestra de que “la guerra cambió y hoy también se libra con drones”.
El ataque se produjo mientras se desarrollaba un consejo de seguridad en la Alcaldía de Santa Rosa del Sur, convocado tras el asesinato de tres personas ocurrido el día anterior, 6 de noviembre. El Ejército Nacional, a través de su cuenta oficial en X, rechazó “con absoluta contundencia el cobarde ataque terrorista perpetrado con drones cargados de explosivos contra el Cantón Militar de Santa Rosa”. La institución señaló que este acto criminal constituye “una grave vulneración del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de los Derechos Humanos”.
Presidente anuncia medidas y critica al gobierno anterior
El presidente Abelardo de la Espriella, en una declaración desde la Casa de Nariño, afirmó que en la Patria Milagro se está trabajando para “dotar a la Fuerza Pública de sistemas de defensa antidrones y de capacidades ofensivas mediante drones”. No obstante, reconoció que se requieren “todos los esfuerzos necesarios para desarrollar y adquirir estas capacidades, pese a la dificilísima situación económica de nuestras finanzas públicas”. En un tono severo, el mandatario acusó al gobierno anterior de ser “mitómano” y de haber “gastado cuantiosos recursos en viáticos sin concretar nada”. Según De la Espriella, el expresidente afirmó haber dejado todo listo para contratar un escudo antidrones, pero nunca se implementó medida alguna. “El mitómano que gobernó Colombia dice que dejó todo listo para contratar un escudo antidrones. ¡Mentira!”, exclamó, aunque no adjuntó documentos que respaldaran sus acusaciones.
“A las familias de nuestros héroes asesinados, les expreso mi solidaridad y les envío mis oraciones. ¡Su sangre no quedará impune!”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El Ejército Nacional, por su parte, expresó su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros de los fallecidos, asegurando que la valentía, el sacrificio y el amor por la patria de los tres soldados “permanecerán siempre en nuestra memoria”. La institución reiteró que el atentado vulneró las normas de protección del conflicto armado y prometió que no quedará impune. Mientras tanto, el sur de Bolívar sigue sumido en la zozobra, con la población local exigiendo medidas de seguridad que impidan que hechos como este se repitan.









