En la madrugada del sábado 25 de abril de 2026, una subestación de policía en el barrio Potrerito de Jamundí, Valle del Cauca, fue blanco de un violento ataque perpetrado por sujetos no identificados, quienes detonaron una granada en el interior de la estación y dispararon ráfagas de fusiles contra la estructura. Afortunadamente, el hecho no dejó heridos ni víctimas fatales, según reportes preliminares de medios locales y versiones del lugar.
El asalto se desarrolló en un contexto de creciente tensión en la región, apenas 24 horas después de dos explosiones registradas en los batallones de Cali y Palmira, lo que ha elevado la alerta en el Valle del Cauca. Las autoridades respondieron de inmediato activando un plan candado que incluye controles vehiculares estrictos y un incremento significativo en la presencia militar y policial en las zonas afectadas.
Despliegue de fuerzas y videos virales
En respuesta al ataque, se desplegaron fuerzas de seguridad adicionales en Jamundí y áreas circundantes, con soldados en alerta máxima patrullando las calles urbanas, como se evidencia en un video que circula en redes sociales donde se observan efectivos con objetos similares a armas listos para actuar. Esta ofensiva armada resalta la vulnerabilidad de las instalaciones policiales en la zona y pone en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de protección ante posibles acciones coordinadas de grupos criminales.
La situación permanece bajo investigación, mientras las autoridades mantienen el perímetro asegurado y llaman a la comunidad a reportar cualquier información relevante. Fuentes como Informa Jamundí en Facebook y la cuenta @HoyNoticias2 en X han contribuido con los primeros detalles del suceso, subrayando la rapidez con la que se propagó la noticia en las redes.












