Atentado con cilindros bomba en Planadas, Tolima, deja 4 muertos y 18 heridos

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Un ataque con cilindros bomba en el municipio de Planadas, sur del Tolima, dejó un saldo trágico de cuatro personas muertas y 18 heridas la noche del 2 de noviembre de 2026. La gobernadora del departamento, Adriana Magali Matiz, señaló como responsables al frente Gerónimo Galeano, una disidencia de las extintas Farc. En una declaración cargada de indignación, la mandataria cuestionó duramente la respuesta del gobierno del presidente Gustavo Petro, al que acusó de indolencia y de haber permitido que la región retrocediera tres décadas en materia de seguridad.

Los hechos ocurrieron cuando un grupo armado lanzó diez cilindros bomba de 120 libras contra una zona residencial del municipio. Nueve de los artefactos explotaron, mientras que uno quedó sin activar y fue recuperado por el equipo Marte para su análisis. La hipótesis preliminar indica que los artefactos estarían dirigidos contra la base militar ubicada en Planadas, pero un exceso de pólvora habría desviado su trayectoria hacia viviendas, afectando también a un hospital transitorio y las instalaciones castrenses. El saldo material es devastador: 177 viviendas resultaron afectadas, de las cuales 23 quedaron completamente destruidas. El hospital temporal, que funcionaba mientras se construye una nueva sede, perdió el 80% de su infraestructura.

Una tragedia con rostros humanos

Entre las víctimas fatales se encuentra un bebé de tan solo dos meses de edad. La gobernadora Matiz se reunió con la madre de la menor, una joven de 19 años que perdió a su compañero sentimental en el ataque. La mandataria calificó el atentado como «demencial y bárbaro» y describió la escena de desolación que presenció en el municipio. «La gente está con mucha zozobra, con mucho miedo y es entendible obviamente», declaró, al recordar que «nosotros esto lo vivimos hace más de 20 años en nuestro departamento, en el sur del Tolima».

«Los actores presuntamente de este vil atentado son el frente Jerónimo Galeano. Esas son organizaciones criminales que, digo yo, utilizan esos brazaletes y esos falsos discursos comunitarios del pueblo que defiende el pueblo, pero resultan es atacando al pueblo para esconder sus verdaderas intenciones, que son la minería ilegal, que son la extorsión que le realizan a nuestros campesinos, a nuestros comerciantes y el control de las economías ilegales».

Adriana Magali Matiz, Gobernadora del Tolima

La mandataria fue tajante al diferenciar a los responsables de los habitantes de la región. «Esa clase de ataques en el sur del departamento del Tolima, estos son bandidos que no son de nuestro departamento, son terroristas que han llegado de otros departamentos, especialmente del departamento del Cauca, que no tienen ningún arraigo con el Tolima, que arrasan, destruyen todo lo que encuentran a su paso. Esto es una violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario», afirmó.

El ataque ha reabierto viejas heridas en un territorio que ha sido escenario histórico de la confrontación armada. La gobernadora aseguró que advirtió al gobierno nacional sobre el deterioro de la seguridad desde 2024, pero que sus alertas fueron ignoradas. «Yo lo advertí en el 2024. Lo advertí al gobierno Petro, que fue indolente, que nunca nos escuchó, nosotros en estos cuatro años del gobierno Petro, perdimos lo que habíamos logrado en 30», sentenció, en una crítica directa a la política de paz total impulsada por la administración central.

Respuesta de emergencia

Tras la tragedia, las autoridades departamentales y nacionales activaron los protocolos de emergencia. Se dispuso maquinaria para retirar los escombros de las viviendas destruidas, y un hospital itinerante enviado por el Ministerio de Salud, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Defensa Civil llegó a Ibagué durante la madrugada para ser instalado en la zona afectada. Mientras tanto, se habilitó el colegio Santo Domingo como centro de atención temporal, y algunos pacientes que estaban en el hospital dañado fueron trasladados al municipio de Ataco. Las autoridades acordaron reforzar la seguridad en la zona para evitar nuevos ataques, en medio de una comunidad que, según la gobernadora, ha vuelto a revivir los fantasmas de un pasado que creían superado.

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