Una nueva revelación salpica la política de Paz Total del Gobierno Petro. Audios de WhatsApp y videollamadas difundidos el viernes 22 de mayo de 2026 por el programa La Noche, de NTN24, dejaron al descubierto que Diana Carolina Rey Rodríguez, alias Erika, pareja sentimental del cabecilla disidente Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, exige pagos de hasta 300 millones de pesos en extorsiones a comerciantes y contratistas en el departamento de Caquetá, en el sur de Colombia. En uno de los audios, alias Erika se dirige a su interlocutor con tono imperativo: “Hola, hola, buenos días, mano. ¿Cómo está? ¿Cuándo es que va a llegar, mano? Bueno, necesito que me levanten $300 millones de la contratación. Cuando venga a visitarnos, mano, de una vez traiga al menos unos $200, $300 millones y ahí hablamos del resto”. Las exigencias no son un hecho aislado: Juan Antonio Agudelo Salazar, alias Urías Perdomo, mano derecha de Calarcá, también aparece en otro audio fijando una tarifa del 10% sobre el valor del contrato: “Nosotros les cobramos el diez por ciento por el valor del contrato. Eso es. ¿Listo?”.
La sombra de Calarcá sobre Caquetá
El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruiz, ha sido contundente al denunciar que el 90% de las extorsiones en el departamento son atribuibles a la estructura criminal de alias Calarcá, la misma que opera bajo el estatus de “gestor de paz” dentro de la política de Paz Total. “En el departamento del Caquetá, la extorsión, el noventa por ciento de los casos no son carcelarios, no son de otros actores armados ilegales, son del grupo armado que está sentado en la mesa de diálogo, que es alias Calarcá”, afirmó Ruiz. El mandatario regional también reveló el creciente temor de la población: “La gente ya tiene mucho temor y mucho miedo. Hoy, mira, la expresión de la gente: ‘Prefiero que existiera la anterior FARC, que sabía que nos extorsionaban una vez al año’. Y este año, en lo que va corrido (de 2026), ya llevan tres extorsiones. La mujer de Calarcá, definitivamente, sin tapujos, haciendo videollamadas y enviando audios intimidatorios, y tienen inmunidad diplomática, no les pasa absolutamente nada”. Mientras tanto, en febrero de 2026, el Ministerio de Defensa y la Gobernación de Caquetá ofrecían una recompensa de 400 millones de pesos por alias Urías Perdomo, según un volante difundido en la región.
“Hola, hola, buenos días, mano. ¿Cómo está? ¿Cuándo es que va a llegar, mano? Bueno, necesito que me levanten $300 millones de la contratación. Cuando venga a visitarnos, mano, de una vez traiga al menos unos $200, $300 millones y ahí hablamos del resto”
Alias Erika, en audio de WhatsApp
“Nosotros les cobramos el diez por ciento por el valor del contrato. Eso es. ¿Listo?”
Alias Urías Perdomo, en audio
Un historial de impunidad y capturas fallidas
Diana Carolina Rey Rodríguez, alias Erika, ingresó a las disidencias de las Farc en 2018 y ha operado en Caquetá y Antioquia. Es acusada de concierto para delinquir agravado, reclutamiento ilícito y tráfico de armas. Sin embargo, el 23 de julio de 2024, fue capturada junto a alias Calarcá y otro disidente, alias Firu, en Medellín, portando armas, dinero y un menor reclutado. Pero en menos de 24 horas quedaron en libertad gracias a su condición de “gestores de paz”, una designación que les concede inmunidad diplomática de facto. La fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, confirmó que hay solicitudes formales al presidente Gustavo Petro para levantar esa designación y reactivar las órdenes de captura. “Se imputa desaparición forzada, homicidio en persona protegida, concierto para delinquir con fines de desaparición y homicidio y desplazamiento forzado”, detalló Camargo sobre los delitos que se le imputarán a Calarcá. Por su parte, el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, admitió la complejidad del caso: “Sobre Calarcá es un tema bastante complicado porque sobre él convergen muchas dudas de su actitud respecto al proceso de paz. Gloria Cristeno, nuestra delegada en esa zona, tiene que avalar hasta qué punto se puede percibir que Calarcá realmente esté marchando hacia la paz o no”.
Control territorial y riesgo electoral
El coronel retirado del Ejército Carlos Javier Soler lanzó una advertencia que trasciende las extorsiones: “Calarcá tiene control territorial en cuatro departamentos. De manera directa en tres y difuso y ampliándolo en un cuarto. Son socios de narcotraficantes mexicanos, tienen armamento poderoso y retan al Estado en el territorio. Calarcá está terciando en el control para en tres departamentos o casi cuatro, influir en las elecciones, por lo que pone en riesgo las elecciones”. La denuncia cobra mayor gravedad a ocho días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, prevista para el 31 de mayo de 2026. Mientras tanto, los audios de alias Erika y alias Urías Perdomo evidencian cómo la estructura criminal de Calarcá opera con total impunidad, utilizando la cobertura del proceso de paz para seguir delinquiendo, mientras los comerciantes y contratistas de Caquetá viven atrapados entre el miedo y la indefensión.












