En un operativo conjunto que involucró a la Policía Nacional, el Ejército Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), las autoridades lograron la destrucción de un laboratorio de producción de cocaína en la zona rural de Cúcuta, Norte de Santander. El centro de producción ilegal tenía una capacidad estimada para manufacturar hasta 1,5 toneladas mensuales de clorhidrato de cocaína, lo que lo posiciona como uno de los más grandes desmantelados en la región recientemente. Durante el procedimiento, los uniformados incautaron una tonelada de cocaína lista para su comercialización, además de 418 galones de cocaína en estado de suspensión y 65 kilos de base de coca, material indispensable para el procesamiento del alcaloide.
La información fue difundida por el director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, a través de su cuenta oficial en la red social X, donde destacó el impacto de la acción contra las estructuras dedicadas al narcotráfico. Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, se encuentra en un corredor fronterizo que recurrentemente aparece en los reportes internacionales como una de las rutas más activas para el tráfico de estupefacientes y otras economías ilegales, lo que hace de este golpe un avance significativo en la contención del flujo de droga hacia los mercados internacionales.
Cifras del narcotráfico y nuevo sistema de medición
El operativo se da en un contexto complejo para el país en materia de lucha contra las drogas, ya que Colombia finalizó el año 2024 con un récord de 261.000 hectáreas de cultivos de coca, según cifras oficiales del Gobierno Nacional y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Esta cifra representa un incremento del 3,5% con respecto al año anterior, lo que ha llevado al Ejecutivo a replantear sus estrategias de medición y control. En ese sentido, el Gobierno de Gustavo Petro y la UNODC acordaron reformar el método de cuantificación de la producción potencial de cocaína, incorporando nuevos indicadores como el Potencial de Producción de Clorhidrato de Cocaína (PPC), la variable de “cocaína disponible” y el concepto de “cocaína evitada”.
Como parte de este nuevo enfoque, se anunció la creación de un Comité Científico de Seguimiento independiente, que tendrá la misión de garantizar la transparencia y el rigor técnico en las futuras evaluaciones. Esta medida busca ofrecer una radiografía más precisa del fenómeno y ajustar las políticas de intervención en los territorios más afectados por el narcotráfico, como el departamento de Norte de Santander, donde la presencia de laboratorios y rutas ilegales sigue siendo un desafío para las autoridades. La destrucción de este centro de producción en Cúcuta representa, por ahora, un alivio en la capacidad logística de las organizaciones criminales que operan en la frontera colombovenezolana.












