La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) desplegó el avión Hércules C-130H con matrícula FAC 1005 para transportar a militares y equipos de El Salvador hasta Haití, en una operación que se enmarca dentro de la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C). Este movimiento busca reforzar las operaciones de seguridad en el país caribeño después del ataque armado que sufrieron cuatro miembros de la Fuerza Aérea salvadoreña el pasado 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe, un hecho que llevó a las autoridades de El Salvador a disponer una mayor presencia militar para tareas de búsqueda y rescate.
El traslado, confirmado mediante videos, imágenes y plataformas de seguimiento de vuelos, así como por fuentes militares consultadas por el diario El Tiempo, se produce luego de que el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, anunciara el miércoles 28 de octubre el envío de más de dos mil soldados a Haití tras una conversación telefónica con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé. Se estudia incluso elevar esa cifra hasta aproximadamente 2.500 efectivos, lo que supone una ampliación significativa del contingente salvadoreño en territorio haitiano, amparada en los acuerdos de cooperación de la A3C, una iniciativa impulsada por Washington que incluye a 19 países y que prevé asistencia logística, coordinación militar e intercambio de capacidades para combatir delitos transnacionales.
Colombia en la Coalición y antecedentes de cooperación
La participación de Colombia en esta misión logística se explica por su incorporación formal a la Coalición de las Américas contra los Carteles, que tuvo lugar el pasado 12 de agosto de 2026 en Ciudad de Panamá. En aquella reunión, el Ministerio de Defensa de Colombia firmó un acuerdo de cooperación con Estados Unidos para el intercambio de información y capacidades en materia de seguridad, lo que ahora facilita operaciones como el traslado de tropas aliadas. Días antes de este despliegue, y en una muestra de reciprocidad, El Salvador había enviado a Colombia un cargamento de cien toneladas de suministros humanitarios tras un terremoto que afectó al país, ayuda que fue transportada en dos aeronaves de carga y que se concentró en materiales sin incluir equipos de rescate ni personal médico, aunque el Ejecutivo salvadoreño dejó abierta la posibilidad de coordinar nuevos apoyos si las autoridades locales lo requieren.










