Un baby shower celebrado en el conjunto residencial Torres de Río Cauca, en Cali, terminó en asonada cuando la Policía Nacional intervino por la presunta obstrucción de la vía pública. La celebración, que se realizaba en el espacio público del conjunto, generó una fuerte reacción de los asistentes, quienes lanzaron sillas y otros objetos contra los uniformados, desatando un caos que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.
Intervención policial y enfrentamiento
Los hechos, de los cuales no se tiene fecha ni hora exacta, ocurrieron cuando los agentes llegaron al lugar para atender la denuncia de obstrucción de la vía pública. Según las versiones que circulan en redes sociales, al menos diez patrulleros se presentaron en el sitio, donde se encontraban carpas, un puesto de comida, un vehículo rojo y elementos decorativos propios de la fiesta. En las grabaciones se observa cómo los asistentes respondieron con violencia, lanzando sillas y otros objetos de la celebración contra los policías.
Durante el enfrentamiento, un agente fue captado pateando una mesa decorada, mientras otros uniformados aparecen apuntando con sus armas a algunas personas presentes. El ambiente era de tensión, con gritos y música de fondo, mientras los asistentes intentaban defender su celebración. A pesar de la magnitud del disturbio, no se reportaron capturas ni personas heridas, según la información preliminar.
Contexto y reacciones
Las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido, y las causas que desencadenaron la violencia aún no están claras. Los videos, que se viralizaron rápidamente, muestran el desorden posterior: sillas esparcidas, carpas y el puesto de comida en el área. Al final de las grabaciones, algunos hombres recogen y apilan las sillas que habían sido lanzadas contra los policías, en un intento por restaurar el orden.
La información proviene exclusivamente de las versiones que circulan en redes sociales, ya que no hay declaraciones oficiales ni de la Policía ni de los organizadores del evento. Este hecho pone de relieve la tensión que puede generarse cuando las celebraciones invaden el espacio público y las autoridades intervienen para hacer cumplir las normas, aunque aún se espera un pronunciamiento oficial para esclarecer los detalles.












