La ciudad de Barranquilla se prepara para un domingo 31 de mayo con marcado contraste climático, según el más reciente pronóstico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). La entidad anticipa una jornada que iniciará con intenso calor, alcanzando una temperatura máxima de 35 grados Celsius durante el día, pero que estará acompañada de una alta probabilidad de lluvia del 59 por ciento. La nubosidad será predominante, llegando al 80 por ciento, mientras que las ráfagas de viento podrían alcanzar los 32 kilómetros por hora. Un factor a considerar es el nivel de rayos ultravioleta, que se ubicará en 9, considerado muy alto, por lo que se recomienda a la ciudadanía tomar precauciones si realiza actividades al aire libre en las horas centrales.
Para la noche, el panorama cambia drásticamente. La temperatura descenderá hasta los 26 grados Celsius y la probabilidad de lluvia se reduce a apenas un 6 por ciento. La nubosidad nocturna será escasa, con un 15 por ciento, y los vientos disminuirán su intensidad hasta los 24 kilómetros por hora. Este comportamiento obedece a la ubicación de Barranquilla en la zona de sabana con invierno seco, un subtipo climático que abarca la mayor parte de la región Caribe. La ciudad presenta un clima tropical seco, con una temperatura promedio que oscila entre los 26 y 28 grados Celsius.
Contexto climático de la región
Es importante recordar que Barranquilla tiene dos temporadas de precipitaciones definidas: la principal se extiende de agosto a noviembre, con su pico de intensidad en septiembre y octubre, y una secundaria más ligera que abarca los meses de mayo y junio. Precisamente, el pronóstico para este domingo se enmarca dentro de esa temporada secundaria de lluvias. La temporada seca, por su parte, va de diciembre a abril. El IDEAM clasifica a Colombia en cuatro tipos de clima generales: tropical, seco, templado y frío de alta montaña. El clima tropical, en el que se inscribe Barranquilla, incluye cuatro subtipos que van desde el lluvioso de selva hasta el de sabana con verano seco.
Ante este pronóstico, se sugiere a los habitantes y visitantes de la capital del Atlántico mantenerse hidratados y protegerse del sol durante el día, y estar atentos a posibles lluvias de corta duración. La noche, en cambio, se presenta como un periodo más estable, ideal para el descanso o actividades al aire libre sin mayores contratiempos, con temperaturas agradables y baja probabilidad de precipitaciones.












