“Bendecido para bendecir”, repite una y otra vez Leonardo Téllez, un barrendero de 25 años que recorre las calles de Ibagué, Tolima, pero no solo con su escoba, sino cargado de mercados para entregar a familias que más lo necesitan. Este joven se volvió viral en redes sociales luego de que decidiera cumplir una promesa personal: ganó un chance y, en lugar de gastar el premio en sí mismo, destinó buena parte a comprar alimentos para repartir entre los más vulnerables de su ciudad.
La iniciativa, que empezó como un gesto personal, se convirtió en un movimiento solidario que trasciende las fronteras de su propio bolsillo. Téllez graba videos durante sus descansos laborales, en los que muestra cómo entrega los mercados y, sobre todo, cómo conecta con las personas que reciben la ayuda. Esa autenticidad le ha valido el cariño de miles de seguidores en TikTok y otras plataformas, quienes han comenzado a donar recursos para que el barrendero pueda ampliar su alcance y seguir bendiciendo a otros.
De la promesa personal a la comunidad digital
La historia de Leonardo Téllez no empezó con la expectativa de volverse viral. Fue una promesa que se hizo a sí mismo al recibir el premio del chance: dedicar parte de esa ganancia a quienes estaban pasando por momentos difíciles. Lo que no imaginó es que al compartir su labor en redes sociales, encontraría una comunidad dispuesta a sumarse. Ahora, sus seguidores aportan desde pequeños montos hasta mercados completos, permitiendo que cada vez más familias reciban un alivio en medio de la crisis.
“Bendecido para bendecir” no es solo un lema, sino el motor de una iniciativa que ha puesto a la solidaridad como bandera en las calles de Ibagué. En sus videos, Leonardo muestra las entregas con una sonrisa, pero también con la seriedad de quien sabe que no está haciendo un favor, sino cumpliendo un propósito.
“Bendecido para bendecir”
Leonardo Téllez, barrendero y creador de la iniciativa solidaria
Mientras el barrendero sigue su ruta diaria, con la escoba en una mano y la cámara en la otra, su historia demuestra que la generosidad no tiene escala. Desde la humildad de su oficio, Leonardo Téllez se ha convertido en un referente de solidaridad en el Tolima, inspirando a otros a mirar a su alrededor y, quizás, a cumplir también sus propias promesas.










