El activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, regresó al país la noche del jueves 16 de julio de 2026 tras ser deportado desde Estados Unidos, después de 30 días de detención migratoria. Coral, creador de contenido y excandidato a la Cámara de Representantes, renunció a su solicitud de asilo político y pidió la salida urgente de su familia al considerar que corre peligro en territorio estadounidense. Su llegada se produjo en un vuelo humanitario que transportaba a 93 ciudadanos colombianos, aterrizando en el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) en Bogotá, donde fue recibido por la canciller Rosa Yolanda Villavicencio y la directora de Migración Colombia, Gloria Arriero.
Según informó Coral en sus redes sociales, fue detenido el 16 de junio de 2026 en Arizona por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lo considera un extranjero ilegal por permanecer en el país tras el vencimiento de su visado. Sin embargo, Coral asegura que ingresó legalmente en 2015 y que desde 2016 mantenía una solicitud de asilo pendiente. En su mensaje, declaró: «He regresado al país, renuncié a la solicitud de asilo político después de 11 años de permanencia legal en los Estados Unidos».
Situación de la familia y críticas al trato recibido
En otra publicación, el activista expresó: «Todos conocen ya las razones por las cuales he sido detenido. Daré muy pronto todos los detalles de mi detención y los tratos recibidos durante la misma. Lo más importante en estos momentos es sacar a mi familia de forma urgente de ese país, ya que corren peligro». La solicitud de Coral pone de relieve la tensión migratoria que viven muchos colombianos en EE.UU., especialmente aquellos con casos de asilo en proceso. Por su parte, la Cancillería defendió la recepción personalizada de los deportados como parte de una política de retorno digno, que incluye atención en salud mental, orientación y apoyo humanitario para la reintegración. No obstante, la presencia de la canciller y la directora de Migración generó críticas de sectores que consideraron un trato preferencial hacia Coral.
«He regresado al país, renuncié a la solicitud de asilo político después de 11 años de permanencia legal en los Estados Unidos».
Beto Coral, activista colombiano
En el marco de las repatriaciones, la Cancillería reportó que entre 2025 y 2026 se han coordinado 187 vuelos de retorno, de los cuales 142 provinieron desde Estados Unidos, permitiendo el regreso de 16.988 colombianos. Este vuelo humanitario del 16 de julio se suma a operativos similares, como el del 24 de octubre de 2025 con 17 colombianos desde Venezuela, el del 27 de julio de 2025 con 603 connacionales en Puente de Rumichaca y el del 19 de febrero de 2026 con un vuelo desde EE.UU. La situación de Beto Coral refleja las complejidades del sistema migratorio y las dificultades que enfrentan quienes buscan protección internacional.












