La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) descartó de manera categórica la posibilidad de implementar un racionamiento de agua ante la llegada del fenómeno de El Niño y, en contraste, anunció un incremento tarifario promedio del 6,7% que se reflejará en las facturas a partir de finales de julio de 2025. La gerente de la entidad, Natasha Avendaño, explicó que la medida se sustenta en una mejor preparación de la infraestructura hídrica de la capital, con niveles de almacenamiento en los embalses que superan significativamente los registros del crítico año 2024.
En declaraciones realizadas para aclarar la situación del servicio ante las renovadas preocupaciones ciudadanas por un posible episodio de sequía intensa, Avendaño fue enfática al afirmar que la ciudad no enfrenta un riesgo inminente de cortes programados. “No, señor. Nosotros hemos venido en los últimos meses siendo muy enfáticos en que Bogotá está mucho mejor preparada”, señaló la funcionaria, descartando cualquier escenario similar al racionamiento que se aplicó en abril de 2024 debido al drástico descenso de las reservas en el Sistema Chingaza.
Preparativos y optimización del sistema
El argumento principal para evitar el racionamiento radica en las actuales condiciones de los embalses y en las mejoras operativas implementadas. Según reportó la gerente, el nivel de llenado del Sistema Chingaza, que abastece a una parte crucial de la ciudad, se ubica por encima del 67%, mientras que otros embalses del sistema hídrico capitalino presentan un nivel superior al 70%. “Estamos mejor preparados. Tenemos buenos niveles en el Sistema Chingaza”, afirmó Avendaño, contrastando esta situación con la crisis de suministro que obligó a tomar medidas drásticas el año anterior. A esto se suma la optimización de la Planta de Tratamiento de Tibitoc, que permite aprovechar un mayor caudal del agregado norte y, en consecuencia, reducir la presión extractiva sobre la cuenca de Chingaza.
«Bogotá está mucho mejor preparada»
Natasha Avendaño, Gerente del Acueducto de Bogotá
Frente al anuncio del incremento tarifario, la gerente explicó que este ajuste no responde a una decisión discrecional de la empresa, sino a la aplicación de una nueva metodología establecida por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA). La entidad reguladora actualizó los costos de referencia del servicio que se encontraban vigentes desde 2014, lo que obliga al Acueducto a recalcular las tarifas. “Nosotros lo único que hacemos es aplicar la metodología tarifaria”, señaló Avendaño, aclarando que el aumento promedio será del 6,7%, lo que se traducirá en un incremento mensual estimado de 4.900 pesos colombianos para un hogar promedio. La facturación continuará siendo bimensual bajo el esquema habitual, y la aplicación total del nuevo costo se verá reflejada en las cuentas a partir del mes de septiembre, una vez que el ajuste se implemente plenamente desde finales de julio.












