Bogotá: máxima calificación en gestión pública, pero concejales ven crisis en calles

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Bogotá fue calificada como la ciudad mejor administrada del país al obtener 98,6 puntos sobre 100 en el Índice de Desempeño Institucional 2025, medición que realiza el Departamento Administrativo de la Función Pública. Sin embargo, concejales de distintas bancadas advierten que este reconocimiento contrasta con los problemas que enfrentan a diario los ciudadanos en materia de seguridad, movilidad y aseo, y consideran que la eficiencia administrativa no se ha traducido en soluciones concretas en las calles.

El alcalde Carlos Fernando Galán celebró el resultado como el más alto desde que se aplica el indicador, y lo atribuyó al trabajo de su gabinete. «Es el reconocimiento al trabajo de un gabinete comprometido con la ciudad, y muestra que estamos sacando adelante proyectos importantes para los bogotanos», afirmó el mandatario, quien también señaló que Bogotá debe seguir siendo «referente de una gestión pública eficiente e innovadora, pero sobre todo, que gira siempre alrededor de la gente». La secretaria de Ambiente, Adriana Soto, respaldó la evaluación al sostener que «la buena gestión pública no es un discurso: se demuestra con resultados. Bogotá está elevando el estándar, con rigor, ejecución y un equipo comprometido con hacer que las cosas pasen para la gente». Por su parte, la Secretaría de Hacienda destacó que el logro refleja el compromiso de una administración que trabaja «todos los días por una gestión pública eficiente, transparente y al servicio de la ciudadanía».

Concejales cuestionan la brecha entre el indicador y la realidad cotidiana

Pese al optimismo oficial, varios concejales señalaron que la alta calificación en el IDI no se corresponde con la percepción ciudadana. Heidy Sánchez, del Pacto Histórico, afirmó que «eso no se ha traducido en la buena gestión de los funcionarios con relación a las principales preocupaciones de la ciudad. No solamente el tema de inseguridad o de basura, sino también los controles en el manejo de tránsito, los trancones interminables, la operación de obras como la troncal de la Trece o la Séptima, que presentan retrasos advertidos por la Contraloría».

Desde el partido MIRA, los concejales Samir Bedoya Piraquive y Fabian Puentes coincidieron en que «hoy muchos ciudadanos siguen expresando preocupación por la inseguridad, obras que no avanzan al ritmo esperado, puntos críticos de basuras, dificultades en movilidad y acceso a servicios públicos. El reto del alcalde Galán es que ese reconocimiento institucional se sienta en la calle, con más seguridad, obras entregadas y respuestas efectivas para la ciudadanía».

El concejal Julián Sastoque, del Partido Verde, fue más contundente al afirmar que «no podemos generalizar que hay una adecuada administración pública cuando la Secretaría de Seguridad ejecuta muy mal y descuida la tranquilidad ciudadana. El reconocimiento nacional nos impulsa, pero no nos puede cegar ante las urgencias reales de la gente». Sastoque precisó que la Secretaría Distrital de Seguridad está «gravemente rajada en ejecución presupuestal», lo que evidencia una debilidad clave en la gestión de la seguridad.

Julián Uscátegui, del Centro Democrático, sostuvo que el alto puntaje «no implica que Bogotá esté haciendo bien la tarea en la toma de decisiones y en la ejecución de acciones para solucionar aquellas problemáticas que los bogotanos más piden soluciones. Seguimos viendo una capital estancada, atascada por los trancones, sucia, y con una crisis de seguridad que no ha superado». El concejal agregó que la capital cuenta con recursos y capacidades superiores a otras ciudades del país, lo que le permite destacarse en indicadores, pero eso no significa una buena ejecución en las problemáticas que afectan la vida diaria.

Juan David Quintero, del Nuevo Liberalismo, consideró que «es positivo, más no absoluto el anuncio que celebra hoy el alcalde. Debe ser un llamado para que esa capacidad administrativa se traduzca en atender necesidades como la inseguridad, el transporte y el sistema integrado de movilidad». En su opinión, la «máquina» administrativa funciona bien, pero no se traduce en una gestión destacada en la vida cotidiana de los bogotanos.

El Índice de Desempeño Institucional evalúa a las entidades públicas en áreas como planeación, control interno, talento humano, transparencia, contratación, gobierno digital y servicio a la ciudadanía. La concejala Heidy Sánchez destacó que si bien Bogotá cuenta con una institucionalidad robusta y herramientas de seguimiento y control presupuestal únicas en el país, persisten retos en acceso a derechos, prevención de violencia de género y, sobre todo, en la crisis de seguridad. Para varios de los concejales, el reconocimiento debe ser un impulso para cerrar la brecha entre la eficiencia administrativa y las urgencias que reclaman los bogotanos en las calles.

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