Daniel Briceño, representante electo del Centro Democrático y exconcejal de Bogotá, lanzó duras críticas contra la estrategia de la campaña presidencial de Paloma Valencia, asegurando que la incorporación de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial alejó a las bases uribistas y constituyó un error estratégico de fondo. En entrevista con el programa Nación Sabrosa, Briceño afirmó que “todo iba bien hasta que llegó Juan Daniel Oviedo”, marcando un punto de quiebre en una candidatura que, según su análisis, tenía asegurado el respaldo de los votantes históricos del partido.
Las declaraciones se producen tras la consulta interna del 8 de marzo, en la que Paloma Valencia obtuvo 3,2 millones de votos, una cifra que coincidía exactamente con los votos que el Centro Democrático consiguió al Senado en esa misma jornada. Briceño sostiene que ese respaldo provenía del núcleo duro del uribismo y no de sectores moderados o de centro. Sin embargo, según su relato, los estrategas de campaña, al ver una diferencia de 1,2 millones de votos con respecto al segundo lugar en la consulta, decidieron buscar un vicepresidente que ampliara el espectro político, sin comprender que la fortaleza de Valencia estaba anclada en las bases tradicionales del partido.
Críticas a la conducción de la campaña
Briceño identificó tres aspectos que considera fallidos en el manejo de la candidatura: la inclusión de Oviedo, la llegada de “políticos casposos” al equipo y la estrategia general. En particular, cuestionó que se le hubiera dado más importancia a la vicepresidencia que a la propia candidatura presidencial. “Aún así decidimos darle más importancia a un vicepresidente que a la propia presidencia”, señaló, y agregó que el error fue “creer en un vicepresidente que además no comulga de ninguna forma con lo que nosotros pensamos”. Según Briceño, esta decisión no fue iniciativa del expresidente Álvaro Uribe, sino de asesores que sobrestimaron la necesidad de sumar votos externos. “Esto ni siquiera fue idea de Uribe, esto fue idea de unos estrategas que después de una consulta se preguntaron quién había quedado a 1,2 millones”, afirmó.
“El 8 de marzo, Paloma tenía la presidencia en las manos, pero lo que no entendieron los estrategas es que no la tenía por el centro o por los tibios, sino porque 3,2 millones de personas, que coincidían exactamente con los votos del Centro Democrático al Senado, habíamos votado por ella”
Daniel Briceño, representante electo del Centro Democrático
Pese a sus críticas, Briceño dejó claro que mantendrá su apoyo a Valencia en las urnas. “Yo el domingo salgo a votar por Paloma. Yo soy un hombre de palabra”, afirmó, aunque también se distanció de una comparación realizada por la candidata entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella: “Paloma, yo voy a votar por usted, pero eso no es cierto. Yo no creo que Cepeda y Abelardo se puedan comparar”.
La reacción de Tomás Uribe Moreno
El debate interno no pasó desapercibido para Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente, quien se pronunció en su cuenta de X para manifestar respaldo tanto a Briceño como a Oviedo. “Me gusta @Danielbricen y me gusta @JDOviedoAr”, escribió, y añadió que “la diferencia de opiniones, tramitada de frente y con respeto, enriquece y fortalece. No es traición”. En otro mensaje, Uribe Moreno destacó que “@PalomValenciaL y @JDOviedoAr nos enseñaron que se puede construir desde la diferencia sin renunciar a los principios”, en un intento por cerrar filas dentro del uribismo de cara a la recta final de la contienda electoral.
Briceño, que aseguró nunca haber ocultado sus desacuerdos durante la campaña y que defendió tanto a Valencia como al expresidente Uribe ante ataques de otros sectores políticos, insistió en que su crítica no busca debilitar la candidatura, sino corregir lo que considera un rumbo equivocado. La distancia entre las bases uribistas y la dupla Valencia-Oviedo, según su diagnóstico, sigue siendo el talón de Aquiles de una campaña que, a su juicio, desaprovechó el capital político acumulado en la consulta del 8 de marzo.












