El buque Willard J., procedente de Estados Unidos, arribará al Puerto de Tumaco en Nariño, sur de Colombia, cargado con más de siete millones de galones de combustible destinados a abastecer el departamento y el suroccidente del país. Esta importación directa, impulsada por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Minas y Energía y la Dirección de Hidrocarburos, forma parte del Plan de Abastecimiento de Combustibles para la región y representa un esfuerzo clave para superar el desabastecimiento causado por bloqueos en carreteras, protestas, paros, acciones de comunidades indígenas, grupos armados y la crisis nacional de suministro.
La carga incluye 1.7 millones de galones de diésel y 5.7 millones de gasolina, transportados vía marítima con una carga adicional en la Refinería de Cartagena (Reficar). Esta estrategia busca mitigar los problemas históricos en el suministro, ya que el combustible para Nariño usualmente proviene de plantas en Yumbo, Valle del Cauca, y del propio Puerto de Tumaco, recorriendo largas distancias a través de zonas de inseguridad.
Fortaleza logística ante desafíos estructurales
Colombia enfrenta una reducción en su producción interna de hidrocarburos, lo que ha incrementado la dependencia de importaciones. La ruta marítima reduce la dependencia de las vías terrestres vulnerables, optimiza tiempos y costos, y fortalece el almacenamiento y distribución en la región, garantizando el suministro para la movilidad y las actividades productivas.
“Las acciones adelantadas en el marco de este plan buscan dotar a Nariño de mayor resiliencia frente a los desafíos estructurales y coyunturales que históricamente han afectado el suministro de combustibles. La llegada regular de cargamentos marítimos, el fortalecimiento de la infraestructura logística y la articulación entre el sector público y privado configuran un nuevo escenario para la gestión energética en el departamento”
Ministerio de Minas y Energía y Dirección de Hidrocarburos
El Puerto de Tumaco se consolida así como el eje central para la recepción y distribución de estos cargamentos, con la participación clave de la Refinería de Cartagena en la operación logística, asegurando un flujo continuo que beneficia a toda la zona suroccidental del país.












