Un allanamiento ejecutado por la Policía Nacional, la Alcaldía de Medellín y la Fiscalía General de la Nación en el barrio La Hondonada, ubicado en la comuna 16 de Belén, occidente de Medellín, culminó con la captura en flagrancia de un hombre y el decomiso de 32 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Según las investigaciones preliminares, la droga, que presuntamente pertenece al grupo delincuencial Los Chivos, estaría destinada a la subcomercialización en las inmediaciones de una institución educativa de la zona, lo que encendió las alarmas de las autoridades por el riesgo que representaba para niños y adolescentes. El capturado, quien registra antecedentes judiciales por los delitos de aprovechamiento de error ajeno y lesiones personales, fue puesto a disposición de la Fiscalía para su judicialización.
En el procedimiento, además del alijo de cocaína, los agentes incautaron un teléfono celular y varios elementos utilizados para la dosificación de estupefacientes. Las autoridades estiman que esta intervención representa un duro golpe a las finanzas de Los Chivos, estructura que genera rentas ilegales calculadas en 30 millones de pesos diarios, equivalentes a cerca de 900 millones de pesos mensuales. La vivienda allanada es investigada como posible punto de almacenamiento, dosificación o distribución para los expendios que la organización tiene en el occidente de la ciudad.
Protección de entornos escolares y lucha contra el microtráfico
El coronel Richard Raúl Fajardo Ayala, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, expresó su preocupación por la cercanía del punto de acopio a una escuela y explicó que el operativo busca evitar que los entornos educativos sigan siendo utilizados como escenario para la venta de drogas.
«De acuerdo con nuestras investigaciones, estos estupefacientes estarían destinados a la subcomercialización en inmediaciones de una institución educativa cercana al lugar del procedimiento, poniendo en riesgo la seguridad y el bienestar de niños, niñas y adolescentes»
Coronel Richard Raúl Fajardo Ayala, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá
En la misma línea, el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, fue contundente al afirmar que no se tolerará la presencia de criminales en los barrios ni cerca de las aulas.
«En Medellín, no vamos a alcahuetear el negocio de las drogas, ni vamos a permitir que los criminales se tomen nuestros barrios y mucho menos los entornos escolares»
Manuel Villa, secretario de Seguridad de Medellín
Este operativo se suma a una serie de intervenciones contra la misma organización criminal. En mayo del año pasado, en el sector de Altavista, la Policía y la Fiscalía capturaron a Daniel Suaza Ochoa, alias El Menor, señalado cabecilla de la estructura, y a Juan Esteban Suaza, alias El Cerrajero. En esa oportunidad se incautaron una pistola, un proveedor, cuatro celulares y 210 millones de pesos en efectivo. Días después, el Ministerio de Defensa informó que Estados Unidos solicitó la extradición de alias El Menor por los delitos de concierto para delinquir, conspiración para distribuir cocaína y tráfico internacional de estupefacientes. Con este nuevo golpe, la administración municipal busca afectar la capacidad operativa y financiera de Los Chivos, reafirmando su compromiso de reducir las economías ilegales y desarticular las redes de microtráfico en la ciudad.










