En una revelación que ha sorprendido al mundo del fútbol colombiano, el ex lateral de la selección Colombia y de clubes como Atlético Nacional y el Nápoli italiano, Camilo Zúñiga, confesó que durante su carrera cobraba a sus compañeros delanteros por cada asistencia que les entregaba, y que con ese dinero logró comprar su primer carro cuando militaba en el conjunto verdolaga. La anécdota fue contada por el propio jugador en una entrevista con el periodista Felipe Muñoz, publicada el pasado domingo 25 de octubre de 2026, donde con humor relató cómo estas prácticas informales entre futbolistas profesionales le permitieron obtener ingresos extras para cumplir metas personales.
Zúñiga, quien defendió la camiseta de Atlético Nacional entre 2002 y 2008, recordó que el acuerdo con los delanteros era claro: «20 mil euros por tanto», es decir, por cada pase de gol. La dinámica, según su relato, se dio especialmente con Edison Cavani en el Nápoli y con Víctor Hugo Aristizábal en Nacional. Con el uruguayo, Zúñiga describió una complicidad en el campo: «Yo llegaba a la raya, ella tiraba larga, llegaba a la raya y él ya cambiaba de ritmo y yo llegaba y ¡ñau!, enganchado». Sin embargo, no todo era perfecto: en una ocasión, Cavani se quejó airadamente porque Zúñiga no le envió un centro, a lo que el colombiano respondió: «Cálmate, huevón, que hay que divertirse».
El carro que llegó con las asistencias
La historia del primer vehículo se remonta a su etapa en Atlético Nacional, cuando el equipo recibió un premio por clasificar a los ocho mejores del torneo. «Nos dieron un carro por clasificarnos a los ocho, un Clio, que era como tres puertas, pequeñito», recordó Zúñiga. Fue entonces cuando Víctor Hugo Aristizábal propuso venderlo y repartir el dinero entre toda la plantilla. «Aristi dijo: ‘Veá, esto lo vendemos y repartimos veintiséis’, creo en ese tiempo, pa’l equipo». Al sumar lo que había ahorrado por las asistencias, el lateral completó el monto necesario. «Yo dije: ‘Ay, gol, ya, yo tengo como dieciocho luquitas acá. Así saque mi primer carro en Atlético Nacional'», confesó entre risas, calculando que el valor del automóvil era de aproximadamente veintiún millones de pesos colombianos.
«Le dije ‘Ígame pues huevón, ¿cómo es el tope?, 20 mil por tanto'»
Camilo Zúñiga, exfutbolista colombiano, sobre el acuerdo con Edison Cavani
Durante su paso por el Nápoli, entre 2009 y 2018, Zúñiga disputó 162 partidos oficiales, anotó cuatro goles y repartió 18 asistencias, según datos de Transfermarkt. Su mejor temporada fue la 2012-2013, con 40 encuentros entre Serie A, Copa Italia y competiciones europeas. En Atlético Nacional, donde debutó profesionalmente, sumó 130 partidos oficiales, nueve goles y cuatro asistencias, además de levantar los títulos del Torneo Apertura 2005, Apertura 2007 y Finalización 2007. El exjugador también mencionó que intentó hacer pactos similares con Aristizábal, pero reconoció que ese delantero era «muy duro» para negociar.
Las declaraciones de Zúñiga cobran relevancia por tratarse de una confesión inédita sobre las prácticas informales que existían entre los jugadores para motivarse en el campo y obtener ingresos extras. El lateral, que disputó el Mundial de Brasil 2014 con la selección Colombia y que regresó a Nacional en 2018 para cerrar su carrera, dejó entrever que estas dinámicas de confianza eran parte del folclor del vestuario. «Yo: ‘Cálmate, huevón, que hay que divertirse'», replicaba a sus compañeros, mostrando que el humor y la complicidad eran tan importantes como los goles y las asistencias.










