El activista e influenciador colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, fue detenido el pasado 16 de junio en Arizona por agentes federales de Homeland Security Investigations (HSI) en una operación migratoria, mientras se encontraba fuera de su domicilio en Phoenix. La canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, afirmó el viernes 19 de junio que el gobierno colombiano ha estado en contacto permanente con la familia a través del consulado en Atlanta, la Embajada y Cancillería, y sostuvo que Coral no ha cometido ningún delito, por lo que no puede ser expulsado sin una decisión judicial.
Según informó la canciller, Coral ingresó legalmente a Estados Unidos e inició un proceso de solicitud de asilo que lleva más de diez años sin resolución final. Su familia ha señalado que el activista contaba con un permiso de trabajo emitido por las autoridades estadounidenses vigente hasta 2028, y que desde finales de 2015 ha trabajado legalmente, principalmente en plataformas de transporte, cumpliendo con sus obligaciones fiscales. La detención se produjo pese a que Coral contaba con documentación migratoria al día, lo que la familia considera una posible irregularidad en el procedimiento.
Proceso de asilo y defensa del gobierno colombiano
La canciller Villavicencio explicó que la única manera en que Coral podría ser expulsado de Estados Unidos sería mediada por la decisión de un juez, y aseguró que hasta el momento no hay ningún expediente ni falta que se le pueda acusar. “Realmente tanto el consulado de Atlanta, como la Embajada, como Cancillería, hemos estado hablando con la familia, muy pendientes de todo el acontecer. Sería deseable que esta situación se resolviera, porque Beto no ha cometido ningún delito”, declaró. Además, precisó que Coral ha emitido opiniones en torno a la campaña electoral, pero que su proceso de asilo sigue en trámite y no existe orden de expulsión judicial en su contra.
“Frente a la libre expresión, ha emitido opiniones en torno a la campaña electoral. Él tiene un proceso de asilo y la única manera en que él podría ser expulsado, si lo quieren sacar de Estados Unidos, tiene que ser mediado por la decisión de un juez y eso no ha ocurrido. No hay ningún expediente ni ninguna falta que se le pueda acusar a él. Por lo tanto, nosotros seguimos apoyando y seguimos pendientes de este caso.”
Rosa Villavicencio, canciller de Colombia
La familia de Coral emitió un comunicado difundido en redes sociales rechazando las versiones que lo señalan como persona en condición irregular o prófugo de la justicia migratoria. Coral no presenta antecedentes penales en Colombia ni en Estados Unidos, y su defensa legal ha puesto en duda la legalidad del arresto, mientras el gobierno colombiano continúa brindando asistencia consular. La detención de este activista, conocido por su activismo en redes sociales y sus opiniones políticas, ha generado un llamado de atención sobre la situación de los solicitantes de asilo que llevan años esperando una resolución en el sistema migratorio estadounidense.












