El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, abogado y pieza clave en las negociaciones de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia en el denominado «pacto de Ralito», reafirmó este 9 de junio en una entrevista con Caracol Radio su intención de eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) si resulta elegido como presidente de la República. De la Espriella argumentó que el organismo tiene un altísimo costo para el país y que no ha producido resultados en materia de justicia, verdad ni reparación para las víctimas del conflicto armado.
Durante la entrevista, el candidato fue enfático al señalar que la JEP no es un tribunal judicial, sino que lo calificó como «un directorio político disfrazado de tribunal». Según De la Espriella, la entidad no ha cumplido con los objetivos para los que fue creada en el marco del Acuerdo de Paz de 2016 entre el Estado colombiano y las extintas Farc-EP. «No ha producido absolutamente nada, porque no ha habido ni justicia, ni verdad, ni reparación», afirmó el abogado, quien ha sido un crítico recurrente de la JEP durante su campaña electoral, mencionándola en varias entrevistas antes de la segunda vuelta.
Un presupuesto millonario bajo la lupa
Uno de los principales argumentos esgrimidos por De la Espriella para justificar su propuesta de eliminar la JEP es el elevado presupuesto anual que maneja la entidad, que asciende aproximadamente a 739.000 millones de pesos. El candidato aseguró que no se justifica que un organismo como ese gaste tanto dinero sin producir resultados. «Haré todo lo que esté en mis manos, en el marco de la Constitución y la ley, para evitar que esa plata del bolsillo de los colombianos se despilfarre de esa manera», declaró. Cabe destacar que, según datos oficiales, la JEP ha tenido una ejecución presupuestal del 99.3% en 2025, y la Contraloría y el Ministerio de Hacienda la han destacado como una de las entidades del sector justicia con mayor nivel de ejecución. Del total de su presupuesto, el 80% se destina a gastos de funcionamiento y el 20% restante a proyectos de inversión. El funcionamiento de la JEP está previsto hasta 2032, con una posible prórroga hasta 2037, cuando inicialmente se estableció un plazo de 15 años desde la entrada en vigor de su régimen procesal.
«La JEP no es un tribunal judicial. Es un directorio político disfrazado de tribunal. No ha producido absolutamente nada. La JEP, además, no ha producido absolutamente nada, porque no ha habido ni justicia, ni verdad, ni reparación»
Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial
Pese a las críticas del candidato, la JEP ha desarrollado una labor significativa desde su creación. El tribunal ha imputado crímenes de guerra y de lesa humanidad a excomandantes de las Farc y a miembros de la fuerza pública, ha abierto macrocasos emblemáticos como los de secuestro, los denominados «falsos positivos» y violencia sexual, y ha adoptado medidas de protección y reparación para las víctimas. Además, ha promovido la verdad mediante audiencias públicas en las que comparecientes han reconocido hechos y solicitado perdón. La propuesta de De la Espriella de eliminar la JEP se suma a un debate nacional sobre la continuidad y efectividad de los mecanismos de justicia transicional surgidos del Acuerdo de Paz, en un momento en que el país se prepara para una nueva contienda electoral.












