Carf alerta: deuda pública colombiana alcanzaría su mayor nivel en 2026

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El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) lanzó una advertencia sin precedentes sobre el futuro de las finanzas públicas colombianas: la deuda nacional podría alcanzar su nivel histórico más alto en 2026, y para evitarlo, se requieren medidas estructurales urgentes, incluyendo una reforma a la propia regla fiscal. La alerta fue presentada el pasado jueves 9 de julio durante la apertura del seminario “Regla Fiscal y Sostenibilidad de la Deuda”, organizado por el Carf, en un evento donde sus directivos expusieron datos y proyecciones que dibujan un panorama crítico para la economía del país.

Juan Sebastián Betancur, director técnico del Carf, fue contundente en su diagnóstico: “Si nos cruzamos de brazos, la deuda explota, punto”. Según las proyecciones del comité, la deuda neta llegaría al 61% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, muy por encima del ancla legal del 55%. Betancur también señaló que «la situación fiscal actual es crítica, sin precedentes, y requiere urgentemente medidas estructurales». El deterioro, explicó, tiene tres causas principales: los gastos superan sistemáticamente los ingresos, las rigideces presupuestales se han profundizado y el servicio de la deuda crece de forma acelerada.

Un ajuste fiscal monumental para evitar el colapso

Para estabilizar la deuda, el Carf calcula que se necesita un ajuste fiscal cercano al 5% del PIB. De forma inmediata, la meta de cumplimiento para 2027 exige un recorte de 80 billones de pesos, equivalente al 3,7% del PIB. La magnitud del problema se refleja en la evolución del gasto en intereses: actualmente, uno de cada tres pesos del presupuesto se destina al pago de la deuda, cuando hace una década era solo uno de cada seis. Las proyecciones del Carf son aún más alarmantes: hacia 2029, el gasto en intereses equivaldría a la mitad de los ingresos tributarios; en 2033, a tres de cada cuatro pesos; y hacia 2037, superaría la totalidad del recaudo tributario. Para contener esta dinámica, el comité plantea alcanzar superávits primarios de entre el 0,5% y el 1,2% del PIB hacia 2030.

Juan Carlos Ramírez, presidente del Carf, utilizó una poderosa metáfora para explicar la necesidad de disciplina fiscal: “Una analogía con la historia de Ulises frente al canto de las sirenas: Ulises, el Gobierno, debe atarse al mástil, que es adoptar una Regla Fiscal, con el fin de mantener el rumbo de ese barco, es decir, para preservar la sostenibilidad fiscal ante el atractivo político”. La referencia cobra relevancia en un contexto donde el Gobierno del presidente Gustavo Petro activó la cláusula de escape para suspender temporalmente la regla por tres años (2025-2027), lo que ya provocó una rebaja en la calificación crediticia de Colombia por parte de las agencias internacionales.

«Si nos cruzamos de brazos, la deuda explota, punto»

Juan Sebastián Betancur, director técnico del Carf

Frente a esta realidad, el Carf propone una reforma integral a la regla fiscal que incluya ampliar la cobertura del pasivo para incorporar obligaciones no explícitas, endogenizar el parámetro del balance primario para vincularlo con choques macroeconómicos y climáticos, y fijar por ley mecanismos de corrección automáticos ante el incumplimiento de metas. Para el próximo gobierno, el comité plantea cinco pilares fundamentales: restablecer un ancla fiscal, implementar un ajuste gradual, combinar recorte de gasto con mayores ingresos, impulsar el crecimiento económico y proteger a los hogares más vulnerables. La advertencia del Carf deja claro que, sin acciones decididas, la sostenibilidad fiscal del país está en grave riesgo.

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