El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) dio a conocer el pronóstico del clima para Cartagena de Indias este jueves 29 de octubre, anticipando una jornada de calor intenso con alta probabilidad de precipitaciones. Según la entidad, la temperatura máxima alcanzará los 33 grados centígrados, mientras que la mínima descenderá hasta los 27 grados. La probabilidad de lluvias se sitúa en un 55%, con una duración estimada de cerca de dos horas, lo que sugiere que los aguaceros podrían presentarse de forma intermitente a lo largo del día.
La sensación térmica máxima trepará hasta los 41 grados centígrados, un valor que supera significativamente la temperatura ambiente debido a la humedad característica de la región. El viento soplará desde el nor-noroeste a una velocidad de 11 kilómetros por hora, ofreciendo un leve alivio al bochorno. El índice de rayos ultravioleta se pronostica en 5, considerado un nivel moderado, por lo que se recomienda tomar precauciones como el uso de protector solar y evitar la exposición prolongada al sol durante las horas centrales del día.
Contexto climático de la ciudad amurallada
Cartagena posee un clima semiárido, cálido y seco, atenuado por la constante brisa marina que proviene del Mar Caribe. La temperatura promedio anual en la ciudad es de 27 grados centígrados, según registros del IDEAM. La temporada de lluvias se extiende de mayo a noviembre, siendo octubre el mes más lluvioso del año, mientras que la época seca va de diciembre a abril, con enero, febrero y marzo como los meses de menor precipitación. El clima semiárido de este destino turístico es compartido por otras zonas del litoral Caribe colombiano.
Colombia, caracterizada por su geografía compleja atravesada por tres cordilleras y bañada por las costas del Caribe y el Pacífico, alberga al menos cuatro tipos de clima: tropical, seco, templado y frío de alta montaña. En este mosaico climático, Cartagena se destaca por su calor constante, aunque el jueves los visitantes y residentes deberán estar preparados tanto para el sol abrasador como para las probables lluvias que refresquen la ciudad.










