En una decisión judicial de alto impacto, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Alexander Díaz Mendoza, conocido con el alias de Calarcá Córdoba, quien es señalado como el máximo cabecilla del bloque Jorge Suárez Briceño de las disidencias de las Farc. La determinación se produjo luego de que un equipo especializado de fiscales, conformado por integrantes de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, la Unidad Especial de Investigación y la Seccional Meta, le imputara un total de ocho delitos. La Fiscalía también activó las órdenes de captura pendientes contra el procesado, mediante la Resolución 0263 de 2026.
Las investigaciones adelantadas por el ente acusador señalan que Díaz Mendoza, desde su posición de poder al interior de la estructura disidente, habría impartido órdenes directas para ejecutar homicidios, desapariciones forzadas y reclutamiento de menores de edad. Las acciones criminales del grupo se habrían concentrado en cuatro departamentos del país: Meta, Guaviare, Caquetá y Huila. Los cargos imputados incluyen homicidio en persona protegida, delito que habría recaído especialmente sobre firmantes de paz entre los años 2023 y 2025, desaparición forzada agravada y reclutamiento ilícito de menores.
Una imputación por múltiples delitos
Además de los ya mencionados, la lista de delitos por los que se le sigue proceso a alias Calarcá Córdoba incluye concierto para delinquir agravado; fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones agravado; fabricación, tráfico y porte de armas de uso restringido de las Fuerzas Armadas; secuestro simple y tortura en persona protegida. La imputación fue realizada por un equipo de fiscales especializados que trabajó de manera articulada para reunir las pruebas que permitieron sustentar la solicitud de medida de aseguramiento ante el juez.
El bloque Jorge Suárez Briceño, bajo el mando de Díaz Mendoza, ha sido identificado como una de las estructuras más violentas de las disidencias de las Farc, con un accionar que ha sembrado el terror en las regiones donde opera. La medida de aseguramiento en centro carcelario representa un golpe significativo contra esta organización criminal, aunque las autoridades continúan con las investigaciones para determinar el paradero de otros integrantes y desarticular por completo su red de operaciones en los departamentos del Meta, Guaviare, Caquetá y Huila.










