Juan David Piedrahíta logró un contundente triunfo en las elecciones atípicas celebradas el domingo 20 de septiembre en Cartago, Valle del Cauca, al obtener 17.894 votos, equivalentes al 56,3% de la votación. El alcalde, que ya había sido elegido para el periodo 2024-2027 pero cuya elección fue anulada por el Consejo de Estado el pasado 30 de junio por doble militancia, se impuso sobre otros tres aspirantes: Óscar Esteban Morillo Rendón, quien alcanzó 11.370 votos; César David Grajales Suárez, con 1.526 sufragios; y John Jairo Aguirre Salazar, que obtuvo apenas 95 votos.
La jornada electoral se desarrolló en 34 puestos de votación que habilitaron 317 mesas para atender a los 122.403 ciudadanos habilitados. Pese a la alta convocatoria, la abstención alcanzó el 73,62%, un indicador que reflejó el desencanto de buena parte del electorado con el proceso. La Registraduría Nacional informó el 100% de las mesas escrutadas en el boletín número 9, lo que permitió confirmar el triunfo de Piedrahíta sin mayores contratiempos. Un detalle logístico relevante fue el cambio de ubicación de uno de los puestos de votación, debido a los daños causados por el terremoto del pasado 10 de agosto en la región.
Un proceso judicial que marcó la contienda
El camino hacia estas elecciones atípicas estuvo cruzado por la controversia judicial. El 30 de junio, el Consejo de Estado anuló la elección inicial de Piedrahíta al considerar que incurrió en doble militancia, lo que lo obligó a dejar la administración municipal y reinscribirse como candidato para los nuevos comicios. Sin embargo, desde el 6 de agosto se presentaron solicitudes para revocar su candidatura, que llegaron al Consejo Nacional Electoral sin que este organismo se pronunciara antes de la jornada. El 9 de septiembre, el Tribunal Superior de Bogotá ordenó al CNE resolver en un plazo de 48 horas, pero la votación se llevó a cabo sin una decisión definitiva, lo que añade un nuevo capítulo de incertidumbre jurídica al futuro político de Piedrahíta.
Con su reelección, Piedrahíta retoma el cargo en un contexto marcado por la sombra de la anulación previa y las demandas pendientes. La noticia se reporta como en desarrollo, a la espera de posibles nuevos pronunciamientos judiciales que podrían definir la estabilidad de su mandato en los próximos días.










