El senador Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico, asumió este lunes la responsabilidad por los errores cometidos durante su campaña electoral, aunque defendió con firmeza su proyecto político como una fuerza organizada y consciente, y rechazó de plano los calificativos de «error» o «fracaso» que algunos sectores han usado para describir su gestión. En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X (@IvanCepeda), el congresista respondió a las críticas surgidas tras la derrota en la segunda vuelta presidencial frente a Abelardo de la Espriella, en un contexto de alta tensión política mientras el escrutinio judicial aún está en curso.
Según el preconteo, que alcanzó el 99,99 % de las mesas informadas, De la Espriella obtuvo una ventaja de 250.830 votos sobre Cepeda, quien logró aproximadamente 12,7 millones de sufragios, en una jornada donde más de 26,3 millones de colombianos acudieron a las urnas, lo que representó una participación superior al 63 % del censo electoral. Pese al resultado adverso, Cepeda insistió en que su campaña se distinguió por principios éticos, rechazando el «marketing de imagen», los «tratos inescrupulosos» y la «demagogia barata», y afirmó que quienes quieran hacer reclamos sobre la dirección de la campaña pueden dirigírselos directamente a él. «Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos», escribió el senador.
Defensa de una fuerza política organizada
En su pronunciamiento, Cepeda también se refirió a las críticas que minimizan el respaldo obtenido, señalando que los 12,7 millones de votos no representan una «insignificante fracción del país», sino una gran fuerza política consciente, organizada y movilizada. «Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país. Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada», afirmó, dejando claro que su movimiento seguirá activo. Además, advirtió que las críticas en su contra buscan deslegitimar las reclamaciones que su equipo ha presentado durante el escrutinio judicial, un proceso a cargo de jueces y notarios que revisa los formularios electorales y resuelve las impugnaciones. La campaña de Cepeda ha presentado reclamaciones en más de 30.000 mesas, y el congresista ha reiterado que solo reconocerá el resultado final una vez que concluya ese proceso de validación. «Esta es una jugada muy oportuna para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio», denunció.
«Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen»
Iván Cepeda, senador y excandidato presidencial
Mientras tanto, Abelardo de la Espriella celebró su victoria preliminar en Barranquilla y pidió respetar el resultado del preconteo, llamando a cerrar el ciclo electoral. En medio de este escenario, algunos colaboradores de la campaña de Cepeda han recibido amenazas tras la difusión de señalamientos, lo que ha elevado la tensión en un país que aguarda la consolidación definitiva de los resultados electorales. El senador se mantiene firme en su postura: asumir los errores propios, pero defender la legitimidad de su movimiento político y de las alegaciones presentadas ante la justicia electoral.











