El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, arremetió duramente contra el Gobierno de Gustavo Petro tras un fin de semana de violencia desbordada que dejó un saldo de 16 asesinatos en Barranquilla y el municipio de Soledad. A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario local responsabilizó directamente a la política de “Paz Total” del Ejecutivo nacional por el incremento de la criminalidad, asegurando que los delincuentes han recibido beneficios mientras la ciudadanía queda sumida en el miedo. Las críticas se produjeron luego de que el periodista Jorge Cura Umar, director de Zona Cero y Emi Atlántico, detallara la masacre de homicidios ocurridos entre el viernes y el domingo, describiendo la situación como “la gran pesadilla de la inseguridad y el crimen en Barranquilla”.
En su mensaje, Char fue contundente al señalar que “la única herencia que deja el Gobierno Nacional es un país más inseguro: criminalidad disparada, grupos armados fortalecidos, cabecillas convertidos en huéspedes privilegiados de las cárceles y una Fuerza Pública congelada, mientras los delincuentes ganaban terreno”. El alcalde también cuestionó abiertamente el legado de las mesas de negociación impulsadas por el Gobierno, preguntando: “¿Qué pasó con la llamada Paz Total? ¿Qué dejaron después de tantas mesas de negociación? Nada. Solo beneficios para los delincuentes y más miedo para los colombianos”. En sus declaraciones, Char hizo alusión a supuestos “audios filtrados” donde se mencionaba la expresión “jugar al congelado”, sin entrar en mayores detalles sobre el contenido de esas grabaciones.
Una ola de violencia con 16 víctimas mortales
El balance de homicidios, reportado minuciosamente por el periodista Jorge Cura Umar, detalla que la violencia no dio tregua durante el fin de semana. El viernes se registraron cuatro asesinatos: las víctimas fueron alias Godzilla, en el barrio Montes; Julio De Ávila, de 30 años, en Las Nieves; Luis Vásquez, de 44 años, en Las Malvinas; y Yarsid Barraza, de 49 años, en El Bosque. El sábado, la cifra ascendió a siete homicidios. En el barrio Las Gardenias, Yasel Leal Parejo, de 27 años, y Osvaldo Navarro Castro, de 36 años, fueron asesinados cuando intentaban recuperar una moto. En Terranova, Soledad, cayó Adolfo Valega Blanco, de 31 años, un prestamista. Ese mismo día, en Costa Hermosa, Soledad, fueron ultimados Keiner Rueda Arroyo, un menor de tan solo 15 años, y Gloria Vanessa Triviño Barrios, de 24 años, quien era presunta mano derecha de alias El Menor. La lista continuó con Astrid Jiménez Cáceres, de 47 años, vendedora de fritos; y en Los Olivos II, fueron asesinados Edwar Robles, de 39 años, comerciante de un casino de máquinas tragamonedas, y Ana María Baza Pardo, de 45 años, quienes murieron juntos.
El domingo la violencia se recrudeció aún más. En La Sierrita fue asesinado Víctor Pérez Pérez, de 24 años. Pero el hecho más grave se presentó en el barrio Los Olivos I, donde un ataque armado dejó un saldo de cuatro personas muertas y tres heridas, elevando la cifra total del fin de semana a 16 víctimas fatales, entre las cuales se cuentan tres mujeres. Varias de las personas asesinadas tenían antecedentes judiciales o vínculos con grupos delictivos. Por ejemplo, alias Godzilla gozaba de arresto domiciliario; Julio De Ávila presentaba cinco anotaciones judiciales; Yarsid Barraza acumulaba cinco por estupefacientes; y Adolfo Valega Blanco estaba vinculado a extorsiones de La Nueva Generación de Los Costeños. Asimismo, el menor Keiner Rueda Arroyo era hermano de un presunto integrante de Los Costeños, y Astrid Jiménez Cáceres había sido víctima de extorsión por parte de Los Pepes.
Char vs. Petro: el pulso por la seguridad
Con estas cifras sobre la mesa, el alcalde Char utilizó su cuenta de X para lanzar un mensaje directo al presidente Gustavo Petro, en el que vinculó la ola de crímenes directamente con las políticas de seguridad nacional. “La única herencia que deja el Gobierno Nacional es un país más inseguro”, afirmó Char, quien además criticó que mientras los cabecillas de grupos armados gozan de privilegios carcelarios, la Fuerza Pública permanece “congelada” y sin capacidad de reacción. El pronunciamiento del alcalde de Barranquilla se suma a las constantes críticas que desde diferentes sectores políticos y sociales se han hecho al proyecto de Paz Total del Gobierno, al que acusan de haber generado un vacío de autoridad que ha sido aprovechado por estructuras criminales para expandir su control territorial.
El fin de semana violento en el área metropolitana de Barranquilla deja en evidencia la profunda crisis de seguridad que azota a la región, donde los homicidios selectivos y las masacres se han convertido en una constante. Mientras el Gobierno Nacional defiende su estrategia de paz y justicia transicional, alcaldes como Alejandro Char exigen una respuesta contundente que devuelva la tranquilidad a los ciudadanos, en medio de un clima de creciente polarización y temor.












