La senadora María Fernanda Cabal rompió su propio molde de reserva mediática y, en una entrevista concedida a la revista Soho, admitió sin ambages haberse sometido a cirugías plásticas en la ciudad de Cali. La confesión, lejos de ser un gesto de coquetería, buscó desarmar los relatos idealizados sobre su apariencia y las críticas que han circulado en redes sociales respecto a un evidente cambio en su rostro. «Aquí no voy a ser como todas esas flacas que están divinas y le dicen: ‘¿Usted qué hace? ¿Agua y ejercicio?’. No, eso es paja. Aquí uno se hace de todo», declaró la congresista, de 60 años, quien cumple años en agosto, defendiendo el bisturí como una herramienta legítima contra el paso del tiempo.
En la misma conversación, Cabal no solo se refirió a sus procedimientos estéticos, sino que se internó en el terreno personal al revelar las razones que la llevaron a iniciar una relación con el líder gremial José Félix Lafaurie, con quien lleva más de tres décadas de matrimonio. Con una franqueza que generó revuelo, la senadora afirmó que la estabilidad económica de su entonces pretendiente fue un factor determinante. «Chequera mata galán», sentenció, para luego añadir sin titubeos: «Es el viejo feo y millonario, pero que tiene a todas las mujercitas alrededor. La que diga que no, está diciendo mentiras. Me gustaba que tuviera plata, eso me daba seguridad y tranquilidad». Estas declaraciones contrastan con la historia compartida de la pareja, que atravesó una profunda crisis económica apenas semanas después de casarse.
La tradición quirúrgica de Cali y el debate en redes
La senadora aprovechó el espacio para contextualizar su decisión de operarse en la capital del Valle del Cauca, destacando la reputación de la ciudad en esta rama de la medicina. «Allá tenemos unos de los mejores médicos, yo diría que del mundo. Cali fue pionera en cirugías plásticas y siempre, siempre yo he intentado cuidarme», explicó Cabal. Según la entrevistada, el resultado de la intervención, de la cual no reveló el tipo exacto, ha sido más que satisfactorio. «Es como si hubiera sido una varita mágica pa retroceder veinte años en los años. Y además es una cirugía que es imperceptible. Lo que impresiona a la gente es que soy yo más joven», afirmó con seguridad al explicar cómo ha logrado mantener una apariencia que desafía su edad biológica.
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar, dividiendo opiniones entre quienes celebran su honestidad y quienes se centran en sus declaraciones sobre el dinero. Algunos usuarios la elogiaron con comentarios como «Bella, con o sin retoques se ve hermosa» y «Espectacular la Cabal», mientras otros destacaron su personalidad con frases como «Tremendo lempo de mujer, ella si sabe lo que es la clase». La entrevista, que ha dado mucho de qué hablar en el ámbito político y social, deja al descubierto a una figura pública dispuesta a desmontar la hipocresía que rodea tanto a la cirugía estética como a las motivaciones que llevan a construir una vida en pareja.
«Sesenta años en agosto. Estoy convencida de que uno lleva, según el carácter, la madurez. Siempre enfrentada a que uno vive contra la física y las leyes de la gravedad. Yo no oculto lo que me hago. Yo me hice cirugía plástica en Cali»
María Fernanda Cabal, senadora de Colombia
A pesar del paso de los años y de las dificultades financieras que marcaron el inicio de su vida marital cuando ella tenía apenas 26 años, la unión entre Cabal y Lafaurie ha perdurado por más de tres décadas. La senadora, al abordar estos temas tan personales en la entrevista, parece querer ofrecer una versión más terrenal y sin adornos de su biografía, contrastando con la imagen política que proyecta a diario en el Congreso. Su relato, en última instancia, pone sobre la mesa una discusión sobre los roles, las apariencias y las realidades que subyacen en el círculo del poder colombiano.












