Un total de 130 personas pertenecientes a la comunidad indígena Emberá Katío ‘El 90’ llegaron desplazadas a Medellín después de huir de la vereda Tutunendo, zona rural de Quibdó, Chocó, en medio de un escenario de hostigamientos, amenazas y confinamiento que atribuyen al ELN. La salida se produjo desde la noche del lunes y el grupo, compuesto por 35 familias entre las que se cuentan mujeres en gestación, niños y líderes comunitarios, arribó inicialmente a la Casa de Justicia del Bosque, cerca del Parque de los Deseos, para luego ser trasladado a la Casa de Etnias, ubicada en el sector Prado Centro de la capital antioqueña.
El desplazamiento forzado responde a una serie de hechos violentos que han golpeado a la comunidad en los últimos meses, entre ellos el homicidio del líder comunitario Luis Ángel Arce Borocuara, ocurrido el 2 de julio de 2026, y el intento de asesinato de otro líder indígena el pasado 19 de agosto, hecho que también se le atribuye al ELN. A estas agresiones se suman los permanentes combates entre el ELN y el Clan del Golfo en la zona, que mantuvieron a la población confinada, así como la percepción de falta de respuesta por parte de la Gobernación del Chocó, ante la cual los líderes buscaron apoyo sin considerarse escuchados.
Atención humanitaria en Medellín
La Alcaldía de Medellín activó de manera inmediata un esquema de atención humanitaria para atender a los indígenas, articulando a la Secretaría de Paz y Derechos Humanos con el Ministerio Público. Diego Arce, gobernador de la comunidad Emberá Katío ‘El 90’, denunció que el asesinato de su hermano, quien era líder de la comunidad, ocurrió hace dos meses y que hasta el momento no han recibido el apoyo de las instituciones.
«Asesinaron a mi hermano, líder de la comunidad, fue hace dos meses y todavía no hemos recibido el apoyo de las instituciones»
Diego Arce, gobernador de la comunidad Emberá Katío ‘El 90’
Carlos Alberto Arcila, secretario de Paz y Derechos Humanos de Medellín, explicó que la causa del desplazamiento parece estar relacionada directamente con el asesinato de un líder indígena en el Chocó y con la existencia de una persona herida. Sobre la atención que se prestará a los recién llegados, Arcila indicó que se realizará un diagnóstico base, se entregarán ayudas humanitarias y se llevará a cabo la caracterización con el Ministerio Público con base en la declaración que presenten las víctimas.
«La causa es, al parecer, un asesinato de un líder indígena en el Chocó, así como también hay una persona herida»
Carlos Alberto Arcila, secretario de Paz y Derechos Humanos de Medellín
El funcionario añadió que la administración municipal evaluará posteriormente si es posible un regreso de la comunidad a su territorio ancestral, revisando todos los temas de seguridad. Mientras tanto, varias personas mayores permanecieron en la zona de origen, pues se negaron a abandonar sus pertenencias. La comunidad espera que esta vez la respuesta institucional no se limite a la emergencia inmediata, sino que se garantice una solución de fondo que les permita retornar en condiciones seguras.
«Vamos a hacer un diagnóstico base, ayudas humanitarias y la caracterización con el Ministerio Público de acuerdo a la declaración que presenten, y ya miraremos qué evaluación podemos hacer, si es posible un regreso y revisar todos los temas de seguridad»
Carlos Alberto Arcila, secretario de Paz y Derechos Humanos de Medellín










