La Comisión Quinta de la Cámara de Representantes aprobó en primer debate el Proyecto de Ley C269 de 2026, que establece lineamientos para el manejo integral del fuego en Colombia con un enfoque centrado en la prevención de incendios forestales. La iniciativa, cuyo ponente es el representante a la Cámara por Casanare, Diego García Alfonso, contó con el respaldo de la representante Flora Perdomo como co-ponente del informe, así como de los representantes Mauricio Toro y Walter Alfonso Rodríguez Chaparro. El proyecto busca responder a la recurrencia de incendios forestales y pasar de un modelo de atención de emergencias a uno de prevención, ante el riesgo agravado por el fenómeno de El Niño.
El proyecto, fechado el 25 de agosto de 2026, llega por tercera vez al Congreso de la República, pues una versión previa fue el Proyecto de Ley 557 de 2025. Su trámite se da en medio de las emergencias recientes por incendios en Villa de Leyva, Boyacá, y en el Tolima, y ante el aumento de temperaturas y la reducción de lluvias que trae consigo El Niño. Las cifras históricas respaldan la urgencia de actuar: según registros de la Ungrd, entre 1970 y 2025 se presentaron 30.207 eventos de incendios forestales, mientras que el área quemada acumulada detectada por satélite entre 2001 y 2026 asciende aproximadamente a 51,69 millones de hectáreas. Además, Cundinamarca, Tolima, Huila, Boyacá y Santander concentran el 48,5 por ciento de los reportes históricos, mientras que Vichada, Meta, Arauca y Casanare reúnen el 89,5 por ciento del área quemada detectada en ese mismo periodo.
Un cambio de paradigma en la gestión del fuego
La propuesta plantea la creación del Comité Nacional para el Manejo Integral del Fuego (Conmif), que estaría integrado por la Ungrd, el Ministerio de Ambiente, el Ideam, Parques Nacionales Naturales, la Dirección Nacional de Bomberos, el Ministerio de Agricultura, autoridades de seguridad y organismos de investigación. El texto articula el manejo del fuego, la ecología del fuego y la cultura del fuego, y propone que su uso requiera autorizaciones previas de las autoridades ambientales, con el cumplimiento de exigencias técnicas, administrativas, operativas y ambientales. De esta manera, se busca sustituir la respuesta limitada a emergencias por un esquema de manejo planificado, autorizado y con criterios técnicos y científicos.
«¡Colombia no puede seguir llegando tarde a los incendios forestales! El fenómeno de El Niño aumenta las temperaturas, reduce las lluvias y eleva el riesgo de incendios en varias regiones del país. En las últimas décadas, se han registrado más de 30.000 incendios y 51 millones de hectáreas quemadas. La urgencia de actuar es evidente. Debemos dejar de apagar para prevenir.»
Diego García Alfonso, representante a la Cámara por Casanare
Usos permitidos, prohibiciones y sanciones
El proyecto habilitaría las quemas prescritas, controladas y planificadas para disminuir material combustible, restaurar ecosistemas, adelantar investigaciones y capacitar a los equipos de respuesta. También permitiría usos agrícolas rurales como el manejo de pasturas, la recolección de cosechas y el control de heladas, siempre que se respeten la Resolución 532 de 2005 y las normas ambientales aplicables. No obstante, quedarían prohibidas las quemas de roza, tumba y quema para transformar coberturas boscosas o vegetación natural, las quemas sin sustento científico, las quemas en ecosistemas sensibles al fuego y la incineración de residuos sólidos, plásticos, neumáticos, sustancias peligrosas o escombros. El control y la supresión de incendios forestales quedaría reservado a grupos tácticos especializados de bomberos forestales acreditados por la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia, y los incumplimientos podrían derivar en sanciones ambientales bajo la Ley 1333 de 2009, así como en responsabilidades penales, civiles, fiscales o disciplinarias.
«Establecer lineamientos para el manejo integral del fuego en Colombia, promoviendo la prevención, reducción y control de incendios, así como el uso responsable y planificado del fuego cuando sea necesario.»
Documento del Proyecto de Ley C269 de 2026
Con la aprobación en primer debate, la iniciativa deberá superar los debates restantes para continuar su trámite legislativo en el Congreso. El texto incluye además una restricción del uso del fuego en un radio mínimo de 500 metros de asentamientos humanos, hospitales, redes de gas, poliductos, torres de energía, instalaciones industriales y depósitos de materiales inflamables, con el fin de prevenir nuevas tragedias. De esta manera, la propuesta busca que Colombia abandone la lógica de apagar incendios para adoptar una cultura de prevención, en un escenario en el que la recurrencia de emergencias ya no puede ser ignorada.










