Una cámara oculta instalada por los padres en su vivienda del sector Alameda del Río, en Barranquilla, captó el presunto maltrato físico repetido que una niñera infligía a una niña de dos años y medio. Las imágenes, que circularon rápidamente en redes sociales, muestran cómo la cuidadora agredía a la menor en reiteradas ocasiones, especialmente cuando la niña interrumpía el uso del celular por parte de la empleada. La familia, que había contratado a esta persona hacía aproximadamente ocho meses, decidió instalar el dispositivo de grabación tras notar cambios drásticos en la conducta de la pequeña: miedo y rechazo cada vez que debía quedarse a su cargo.
Tras obtener las pruebas, los padres confrontaron a la niñera y finalizaron la relación laboral de inmediato. La denuncia fue hecha pública para advertir a otras familias sobre la necesidad de una vigilancia activa hacia los cuidadores infantiles. Las autoridades ya han sido notificadas y se espera que inicien una investigación para determinar las responsabilidades penales del caso. Los padres consideran que los hechos forman parte de un patrón repetido de maltrato, dado que la niña mostraba temor constante desde hacía semanas.
Un caso que alerta sobre el cuidado infantil
Las grabaciones, obtenidas mediante una cámara oculta instalada en la habitación donde la menor permanecía la mayor parte del tiempo, revelan golpes y maltrato físico directo. La familia optó por hacer público el material con el objetivo de que otras personas puedan estar atentas a señales de alerta en el comportamiento de sus hijos. Barranquilla se suma así a una triste estadística de casos de violencia doméstica contra menores, donde la confianza depositada en cuidadores termina siendo vulnerada. Mientras tanto, la niña se encuentra bajo el resguardo de sus padres, quienes esperan que la justicia actúe con celeridad.











