La selección Colombia de fútbol culminó el 2025 con una histórica clasificación a la Copa Mundial de la FIFA 2026, superando un complicado bache inicial en las Eliminatorias Sudamericanas para encadenar cinco victorias en los últimos diez partidos disputados bajo la dirección de Néstor Lorenzo, quien asumió el cargo tras el fracaso rumbo a Qatar 2022. En este período, que abarcó desde marzo hasta noviembre, el equipo nacional sumó 22 goles en total, con Luis Díaz como máximo goleador con cinco tantos —tres en Eliminatorias y dos en amistosos— y James Rodríguez como el líder en asistencias con cinco pases gol, seguido de cerca por Juan Fernando Quintero con cuatro.
El rendimiento de Colombia en estos diez encuentros, que incluyeron compromisos de las Eliminatorias Sudamericanas y partidos amistosos en fechas FIFA, mostró una clara evolución: tras un inicio irregular marcado por una derrota de visitante ante Brasil en marzo y tres empates —dos de local y uno fuera—, el equipo se recuperó de manera contundente desde septiembre, logrando cinco triunfos sin conocer nuevas derrotas y asegurando así el boleto al Mundial que contará con 26 cupos directos, incluyendo tres porteros por selección.
Figuras clave y cifras destacadas
Luis Díaz, quien inició el año en el Liverpool y fue transferido al Bayern Múnich después de junio, se consolidó como pilar ofensivo con sus cinco goles, mientras que James Rodríguez y Richard Ríos emergieron como jugadores fijos en el esquema de Lorenzo. En un partido memorable ante Venezuela, Colombia anotó cuatro goles atribuidos en el contexto a la efectividad del ataque liderado por figuras como Luis Suárez en la referencia histórica, aunque el destaque recayó en la solidez colectiva. Néstor Lorenzo citó a 40 jugadores a lo largo de estos diez partidos, con doce de ellos alcanzando cinco convocatorias y solo cinco limitándose a una sola aparición, reflejando una rotación estratégica que pagó dividendos.
Del bache a la gloria mundialista
El bache inicial dejó a Colombia sin victorias en los primeros cuatro juegos, con esa única derrota ante Brasil y los empates que generaron preocupación, pero la respuesta fue inmediata: el único partido sin goles fue un amistoso ante Canadá en octubre, mientras que el cierre no pudo ser más dulce con una goleada de 3-0 sobre Australia en noviembre. Esta racha invicta desde septiembre no solo borró las dudas, sino que cumplió el objetivo principal de clasificar al Mundial 2026, consolidando el proyecto de Lorenzo y posicionando a Colombia como un contendiente serio en la cita planetaria.










