Colombia se ubica en el cuarto lugar mundial y primero de América Latina en el ranking de riesgo de desastres naturales, según el WorldRiskReport 2025, elaborado por Bündnis Entwicklung Hilft y el Instituto para el Derecho Internacional de la Paz y el Derecho Internacional Humanitario. El informe revela que el país alcanza un índice de riesgo global de 39,26 puntos, impulsado por una alta exposición a amenazas climáticas e hidrológicas combinada con debilidades estructurales, sociales e institucionales que limitan la capacidad de respuesta del Estado y la sociedad. La vulnerabilidad general se sitúa en 48,86, siendo la falta de capacidades de afrontamiento la peor categoría con 50,87, mientras que la exposición se mide en 31,54, un nivel considerado muy alto.
El análisis, que evalúa la exposición a fenómenos como sismos, tsunamis e inundaciones, así como la susceptibilidad y las capacidades institucionales de respuesta y adaptación, sitúa a Colombia por encima de otros países latinoamericanos como México, que ocupa el segundo lugar regional con un riesgo de 38,96 y una exposición de 50,08, y una falta de adaptación de 50,07. Le siguen Perú con 25,81 puntos de riesgo y una falta de afrontamiento de 48,69; Ecuador con 24,14 y carencias en adaptación y afrontamiento de 49,50; y Nicaragua con 23,60, donde la falta de adaptación alcanza 52,26 y la susceptibilidad 35,86. A nivel global, el top 10 lo completan Filipinas, India, Indonesia, Myanmar, Mozambique, Rusia, China y Pakistán.
Las causas de la vulnerabilidad colombiana
El informe asocia la posición del país con la alta exposición a fenómenos climáticos e hidrológicos y con deficiencias estatales identificadas en el control de la violencia y el terrorismo, la corrupción, la estabilidad política y la capacidad del sistema de salud, incluyendo la disponibilidad de médicos, camas hospitalarias y capital del sector. Colombia es, además, el país latinoamericano con mayor riesgo de inundación, tanto por el número y la proporción de personas expuestas como por la frecuencia e intensidad de las amenazas. Los expertos consultados, entre ellos Andrés García Suaza, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario, y Jairo Albeiro Osorio, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Antioquia, advierten sobre la necesidad de superar la inercia institucional. «No se pueden repetir los mismos errores año tras año, esperando que el evento ocurra», declaró García Suaza a La República.
«No se pueden repetir los mismos errores año tras año, esperando que el evento ocurra»
Andrés García Suaza, decano de la Facultad de Economía, Universidad del Rosario
Entre las recomendaciones del informe se destaca la urgencia de fortalecer los sistemas de alerta temprana del Ideam, evacuar oportunamente a las poblaciones en riesgo y prohibir construcciones en zonas de alto peligro. También se sugiere restaurar páramos, humedales y bosques ribereños, así como crear fondos de reserva y líneas de crédito para la gestión del riesgo. A nivel de infraestructura, el documento plantea actualizar las normas de sismorresistencia, elaborar microzonificación sísmica y actualizar los Planes de Ordenamiento Territorial. Se menciona el caso del Hospital Universitario del Valle como ejemplo de una estructura que carece de atención técnica y presupuestal adecuada, lo que refuerza la necesidad de reforzar hospitales y escuelas.
Osorio, por su parte, señaló que no existe una cifra precisa para medir el costo de la adaptación en Colombia y abogó por una política de largo plazo que combine recursos públicos con inversión privada. A nivel internacional, se estima que los países con mayor vulnerabilidad climática destinan entre el 1% y el 2% de su PIB anual a infraestructura resiliente, adaptación y gestión del riesgo, aunque no se proporciona un dato exacto para Colombia. El informe también recomienda realizar un mapeo detallado de zonas de riesgo y un programa financiado con recursos presupuestales, crédito y cooperación internacional, como hoja de ruta para reducir la exposición del país ante desastres naturales cada vez más frecuentes e intensos.










