El 22 de marzo de 2024, la Selección Colombia escribió una página histórica al vencer 1-0 a España en un partido amistoso que, con el tiempo, se revelaría como el punto de quiebre para el fútbol mundial. Aquella noche, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo no solo celebró una victoria de prestigio, sino que se convirtió en el último verdugo de la Roja antes de que esta iniciara una racha invicta de 38 partidos, la más larga en la historia del fútbol de selecciones, y que culminó con la conquista de la Copa del Mundo en 2026.
El único gol del encuentro llegó por intermedio de Daniel Muñoz, quien aprovechó una jugada iniciada por Luis Díaz para batir al arquero David Raya. La anotación, gestada con velocidad y precisión, reflejó la identidad que Lorenzo ha instalado en el equipo colombiano: solidez defensiva, intensidad en la presión y la capacidad de los extremos para generar peligro. En el segundo tiempo, el ingreso de James Rodríguez le dio mayor control a Colombia, que supo administrar la ventaja ante una España que, con el paso de los minutos, intentó reaccionar sin éxito. Las alineaciones de ambos equipos evidenciaron el carácter del partido: por Colombia saltaron Camilo Vargas, Daniel Muñoz, Carlos Cuesta, Jhon Lucumí, Johan Mojica, Jefferson Lerma, Kevin Castaño, Jhon Arias, Jorge Carrascal, Luis Díaz y Mateo Casierra, con suplentes como David Ospina, James Rodríguez, Richard Ríos, Juan Fernando Quintero, Rafael Santos Borré y Jhon Córdoba. España, dirigida por Luis de la Fuente, formó con David Raya, Pedro Porro, Óscar Vivian, Aymeric Laporte, Alejandro Grimaldo, Mikel Merino, Martín Zubimendi, Pablo Sarabia, Gerard Moreno, Mikel Oyarzabal y Joselu; en el segundo tiempo ingresaron Álvaro Morata, Nico Williams, Lamine Yamal y Pau Cubarsí.
La racha histórica de España
Aquella derrota fue la última que sufrió la selección española. A partir de ese 22 de marzo de 2024, la Roja hilvanó 29 victorias y 9 empates, sumando 38 partidos sin perder, un récord absoluto que superó las marcas de Italia y Argentina. La racha culminó con el título mundial en 2026, cuando España venció 1-0 a Argentina en la final. Para Colombia, en cambio, la victoria fue el punto de partida de un ciclo exitoso: el equipo se consolidó como subcampeón de la Copa América 2024, marcha tercero en las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial y en la Copa del Mundo de 2026 llegó hasta octavos de final, donde cayó por penales 4-3 ante Suiza tras un empate sin goles. Antes, había superado la fase de grupos y vencido 1-0 a Ghana en dieciseisavos.
El dato adquiere mayor relevancia al considerar que Colombia mantiene un invicto ante todos los campeones del mundo que ha enfrentado en el ciclo de Néstor Lorenzo. La victoria sobre España no solo fue un resultado de prestigio, sino la confirmación de un estilo de juego que combina orden táctico y explosividad ofensiva. Mientras España celebraba su racha histórica y su corona mundial, Colombia podía presumir de haber sido el último equipo en derrotar a la futura campeona, un hito que el tiempo convirtió en leyenda.












