Colombia recibe ayuda internacional sin filtros ideológicos tras terremoto de 7.4

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El Gobierno de Colombia activó, desde las horas posteriores al sismo de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, una red de cooperación internacional para atender a las poblaciones más afectadas en Cali, Armenia, Pereira y Quibdó. El canciller Omar Bula confirmó que no se ha rechazado ninguna oferta de asistencia humanitaria y que se está trabajando sin consideraciones ideológicas ni políticas. “Hemos organizado un equipo en la Cancillería en coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd)”, declaró Bula, quien además subrayó que “aceptamos y agradecemos toda la ayuda”.

En las últimas horas, la Cancillería ha coordinado con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) la implementación de una herramienta de evaluaciones digitales posconflicto para agilizar la respuesta en terreno. Paralelamente, el país ya ha comenzado a recibir cargamentos de ayuda. El Salvador envió 100 toneladas de asistencia humanitaria, mientras que México despachó 58,5 toneladas. La lista de países y entidades que han ofrecido su colaboración incluye a la Unión Europea, República Checa, Alemania, Luxemburgo, Catar, España, Portugal, Turquía, Japón, Emiratos Árabes Unidos, Suiza, Israel, India, Chile y muchos otros. La Unión Europea activó su protocolo de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria.

Prioridad: búsqueda y rescate con estándares internacionales

El director de la Ungrd, David Santiago Tamayo, quien asumió el cargo la noche del 11 de agosto, lidera la fase operativa de la emergencia. “Entramos en una etapa operacional para asegurar la continuidad de las labores de búsqueda y rescate”, afirmó. Tamayo explicó que se está formalizando el apoyo de equipos especializados de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel, aunque advirtió que “solo aceptamos apoyo de equipos reconocidos por el sistema Insarag y por sus respectivos países”. Estos grupos internacionales deben llegar con su propia logística, incluyendo insumos y alimentación, sin requerir recursos locales.

El canciller Bula, por su parte, lidera un centro de llamadas para coordinar en tiempo real con los gobiernos extranjeros, mientras que el equipo de la Primera Dama gestiona las donaciones no bilaterales y las iniciativas de la sociedad civil. Bula fue enfático en que “una ayuda mal organizada no es ayuda”, en referencia a la necesidad de canalizar todos los esfuerzos de manera eficiente para asistir a las comunidades impactadas. Las operaciones se mantendrán activas hasta que el Puesto de Mando Unificado (PMU) nacional determine que se han agotado todas las posibilidades de localización de víctimas.

«Trabajamos sin ninguna consideración ideológica ni política. Aceptamos y agradecemos toda la ayuda.»

Omar Bula, Canciller de Colombia

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