Un ciudadano colombiano, señalado como cabecilla de una organización criminal que se dedicaba al robo de equipos biomédicos en São Paulo, Brasil, fue retenido en Bogotá por la Policía Nacional de Colombia en cumplimiento de una notificación roja de Interpol. La captura se realizó la mañana del viernes 28 de agosto, en un operativo coordinado por la OCN Interpol Colombia. El sujeto, cuyos datos personales no han sido revelados, tiene antecedentes en el país por el secuestro de un comerciante en el Tolima, delito por el que ya cumplió una condena de 10 años de prisión y por el que fue entregado a las extintas Farc-EP.
Según la información recopilada por las autoridades brasileñas, la banda operaba haciéndose pasar por representantes comerciales de medicamentos para ingresar a clínicas y hospitales. Una vez dentro, sustraían equipos biomédicos de alto valor, que luego embalaban junto con un DVD que mostraba el proceso de desmontaje, facilitando así su reventa en Colombia. Para evadir los controles aduaneros, etiquetaban los dispositivos como equipos usados de informática. El valor de los aparatos robados supera los 110.000 dólares, y se tiene registro de al menos ocho clínicas afectadas en Brasilia y ciudades aledañas.
Antecedentes y consecuencias legales
El detenido no es ajeno a la justicia colombiana: registra una condena de 10 años por secuestro, cumplida tras haber entregado a su víctima a la extinta guerrilla de las Farc-EP. Ahora, deberá enfrentar un proceso en Brasil, donde las penas por formación de organización criminal pueden alcanzar hasta tres años de prisión, y por robo calificado, hasta ocho años. La Policía Nacional destacó la articulación con Interpol y la cooperación internacional para desarticular redes que afectan al sector salud.
«Ellos responderán ante la justicia brasileña y al final del proceso de cumplimiento de su pena serán deportados a Colombia»
Watson Warmling, delegado de la Policía Civil de Brasil
Previamente, las autoridades brasileñas ya habían capturado a otros cuatro colombianos vinculados al mismo caso: Jenny Rodríguez, Viviana Rodríguez, Edgar Mendieta y Leopoldo Ramos, quienes fueron interceptados en un café de un centro comercial en Brasil. La retención del cabecilla fue informada por el comandante de la Policía Nacional de Colombia, mayor general Jesús Alejandro Barrera, a través de su cuenta en X. Las autoridades de ambos países coordinan ahora los pasos a seguir, que podrían incluir la extradición o la deportación del detenido, según los tratados vigentes. La cooperación internacional sigue siendo clave para combatir redes criminales transnacionales que ponen en riesgo la seguridad ciudadana y la infraestructura de salud.










