El gimnasta colombiano Ángel Barajas, de 19 años y oriundo de Cúcuta, se consagró campeón panamericano en la final de barra fija del Campeonato Panamericano de Gimnasia Artística que se disputa en el Parque Olímpico de Río de Janeiro, Brasil. Con una rutina de alto nivel técnico, repleta de acrobacias de gran dificultad, el colombiano obtuvo el puntaje más alto de la jornada, 15.233 puntos, superando por un amplio margen al brasileño Diogo Soares, quien se quedó con la medalla de plata al alcanzar 14.133 puntos. La diferencia entre el primero y el segundo lugar fue de 1.1 puntos, una distancia considerable en el exigente mundo de la gimnasia artística.
El podio de la competencia se completó con una reñida definición por el bronce. Los gimnastas Arthur Nory, de Brasil, y el canadiense Felix Dolci empataron con una puntuación de 14.033 puntos. Sin embargo, tras aplicarse el criterio de desempate, la medalla de bronce fue para el atleta local, Nory, dejando a Dolci en el cuarto lugar. Este triunfo reafirma el extraordinario momento que vive Barajas en la disciplina, apenas un año después de haber hecho historia en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Un oro que ratifica su estatus olímpico
La actuación de Ángel Barajas en Río de Janeiro no es una sorpresa para quienes siguen su ascendente carrera. En 2024, el cucuteño se convirtió en el primer gimnasta colombiano en subir a un podio olímpico, al colgarse la medalla de plata en la misma prueba de barra fija durante los Juegos Olímpicos de París. Aquella hazaña lo posicionó como una de las figuras más relevantes del deporte nacional y un referente indiscutible de la gimnasia artística en el ciclo olímpico actual.
Su trayectoria, que incluye múltiples medallas en categorías juveniles y en aparatos como las barras paralelas, ha tenido una progresión meteórica. El título panamericano conseguido en Brasil no solo suma un nuevo galardón a su palmarés, sino que consolida a Barajas como un competidor de élite a nivel continental y mundial. Con esta medalla de oro, el gimnasta colombiano demuestra que su éxito en París no fue un hecho aislado, sino el resultado de un talento y una preparación que lo mantienen en la cima del deporte.












